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La confianza en sí mismo, fuerza transformadora

La confianza en sí mismo, fuerza transformadora

Ambientación especial para los que terminan el curso escolar

Al final de curso, bueno será echar una mirada honesta y sincera sobre el resultado de las últimas evaluaciones, o mejor aún, sobre las actitudes personales y/o circunstancias particulares que me han llevado a este resultado final.

Cierto que la particularidad de este curso, con la pandemia de por medio, ha podido influir algo o, tal vez, bastante en este resultado final. Pero, ¿es eso sólo todo lo que explica tu fracaso, decepción o alegría al final de este curso?

¿Por quë no te atreves a mirar dentro de ti y analizar más en profundidad las razones reales que te han llevado a estos resultados? Veamos.

Quizá al principio de curso pensabas que tenías todo el curso por delante para estudiar, y lo dejaste para más adelante.

Quizá, al final, te dejaste abrumar por lo que se te venia encima; era demasiado y dejaste caer tus brazos.

Quizá, los fines de semana, las tardes lluviosas, las desganas, los pasatiempos del buen tiempo y no sé cuántas excusas más, incluso hasta tus complejos de impotencia, te sirvieron de coartada y te dejaste llevar de la corriente, sin darte cuenta de la fuerza transformadora de la voluntad decidida, de la confianza en las propias capacidades, del apoyo que podías encontrar en tus profes, en tus padres…

Levanta la cabeza, ten ánimo, siempre es tiempo de comenzar de  nuevo. El éxito es de los que confían en sí mismos, de los que piensan hacia adelante, de los que confían en sus propias capacidades, en definitiva, de los que piensan que el futuro se construye con esfuerzo continuado, convencido de las propias capacidades.

Aprovecha el verano, pásalo bien, pero que, al volver al cole en otoño, estés decidido a hacer del nuevo curso una nueva primavera en flor.

Confidencial para los entrados en años.

El video en el que está basada esta reflexión ofrece pensamientos de plena actualidad para el común de los mortales. Pero advierto de un riesgo: la confianza en sí mismo, la autoestima, tan importante  en  sí misma para alcanzar el cénit de nuestras capacidades volitivas y creativas, puede contagiarse de ensimismamientos y autosuficiencia.

Si la sana confianza en las propias capacidades, en la fuerza de la voluntad elevan al ser humano a la cúspide de la capacidad creativa en la tarea de la realización personal, el chauvinismo psicológico personal, por llamar de otra forma el narcicismo de pensar que soy el mejor, que nada se me pone por delante que no pueda por mi mismo, me lleva a situaciones ridículas y a fracasos estrepitosos, difíciles de subsanar.

Estoy convencido, por experiencia personal, de que la autoestima, la confianza en las propias capacidades, el esfuerzo continuado, a pesar de las dificultades, el tesón y la entrega a un ideal de vida que llene de sentido mi caminar por la vida, es el camino correcto para alcanzar la meta soñada, que me ofrece la razón ilustrada y compartida por personas de buena voluntad a lo largo de la historia de la  humanidad. Y si, a la razón ilustrada, se añade la fuerza interior de la fe, el éxito está asegurado. 

Encontramos en la vida de los santos, gestas  o ejemplos de vida que nunca soñaron las mentes más preclaras de la especie humana. Ojalá esta sencilla reflexión y el video adjunto allane el camino de los que buscan el verdadero horizonte de la propia realización personal.

Descarga el Power Point pulsando sobre el icono:

ppt

Texto del video que adjunto y que aconsejo ver en el ordenador.  El video es precioso. 

Ten confianza. 

Ten confianza. Todos venimos del mismo punto y vamos al mismo fin. Pero cada ser avanza por un camino distinto.

Cada uno tiene un ideal propio, un concepto diverso de cada cosa, de acuerdo al camino recorrido y al punto de vista en que nos colocamos.

Ten confianza. Todos tienen su razón personal para pensar y obrar a su manera. Así, sé tolerante en el más amplio sentido. No temas la crítica motivada por la incomprensión. Siempre que vislumbres algo mejor avanza tranquilo. Ten confianza en tí mismo. El tiempo es de los que osan y perseveran.

Se constante. Si el desaliento te abate, medita; la serenidad conforta tu espíritu y te hace más sabio para el futuro. Si la calumnia te muerde, no te alteres, pon en la herida un poco de bondad y perdona.

Si la ira quiere alcanzarte, sonríe. Si la duda pretende trabar tus pasos, elévate y vuela sobre ella. No permitas que el miedo al fracaso te paralice. Actúa con firmeza para lograr tus propósitos  cualesquiera que sean,

No temas. Camina por la vida con paso seguro, confiado. No corras ni te detengas; lleva más bien un ritmo de progreso y de esperanza. Camina con otros, comparte, pero no pierdas de vista la meta que quieres alcanzar.

Dios marcha a tu lado como peregrino y amigo. No te desanimes si el camino es largo.

Que tengas un buen día. Si no te paras, llegaras. No temas ir despacio, teme no avanzar.

Autor desconocido

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