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El secreto para ser feliz

El secreto para ser feliz

Ambientación creyente

Desde que el ser humano tiene conciencia de sí mismo, aletea en su mente y en sus búsquedas conscientes y subconscientes, llenar los vacíos de su interioridad, ese elixir misterioso que le haga sentirse realizado en plenitud. Cuando parece que lo ha tocado con los dedos, otra vez se escapa, huidizo y esquivo. Es como la sombra que quisiera tocar con sus manos y ésta siempre va por delante, sin llegar a alcanzar su extremo más empinado.

Ya hablamos de esta realidad en el tema anterior del diálogo de Vicente y Luisa con los jóvenes vicencianos. Solo me queda añadir, desde la experiencia vital de aquellos hombres y mujeres que, a lo largo de la historia, han pasado por diversas experiencias profundas en su devenir por la vida que, al final, sólo en Dios encontraron el centro irrenunciable de sus vidas, que daba plenitud a su búsqueda. Se nos escapa al común de los mortales esta experiencia profunda, pero hemos de aceptar como creíble su testimonio. Solo citaré algunos casos más conocidos.

Pablo de Tarso, perseguidor convencido de los cristianos, acérrimo defensor de sus tradiciones fariseas, pasa, al encontrarse de frente con Cristo, camino de Damasco, a ser el evangelizador insobornable de Cristo crucificado. “Lo que es a mí, Dios me libre de gloriarme más que de la Cruz de nuestro Señor, Jesús Mesías, en la cual el mundo quedó crucificado para mí y yo para el mundo” (Gal. 6,14). Deseaba ardientemente volar al encuentro definitivo con Cristo y solo lo retenía aquí el anuncio de la Buena noticia a los hombres.

Agustín de Hipona, gran pecador antes que Santo, cuando se encuentra de frente con Cristo exclama: «“Nos creaste para ti, Señor, y nuestro corazón andará siempre inquieto mientras no descanse en ti” (San Agustín, Confesiones I, 1).”

Teresa de Jesús, nuestra gran mística de Ávila, deseaba igualmente volar al encuentro con Cristo: “Vivo sin vivir en mi, y tan alta dicha espero, que muero porque no muero”

Si aparcamos en nuestra mente, por inalcanzables para el común de los mortales, estos testimonios, bien haremos en buscar en nuestro interior otros testimonios basados en la experiencia y en la razón puramente humana. Desde esa perspectiva, el testimonio que adjuntamos puede

abrir muchos caminos al alcance de las mentes bien dispuestas, que buscan con sinceridad encontrar el secreto que dé sentido a sus vidas.

Aconsejo leer primero el texto detenidamente, rumiando en el interior experiencias de la propia vida. Después, vemos detenidamente el video. Seguro que a más de uno le hará tilín.

El Secreto para ser feliz

(Parábola basada en la experiencia).

Una tarde de verano, tres hermanos caminaban tranquilamente en un descampado, cuando de pronto, en un agujero, se encontraron con la Felicidad, la cual les sorprendió diciéndoles: “Cada uno de Vds. debe pedirme un deseo y se lo cumpliré al instante. El primer hermano le pidió dinero a la Felicidad; entonces la Felicidad lo convirtió en el millonario más rico del mundo,

El segundo hermano le pidió a la Felicidad una mujer hermosa y su deseo fue conseguido de inmediato. La Felicidad le dio como esposa a una de las modelos más hermosas del planeta.

El tercer hermano no pidió su deseo tan rápido. Primero, se puso a pensar varios minutos; luego, se inclinó sobre el agujero. En ese momento la Felicidad le preguntó: ¿Y tú que deseas? El tercer hermano sorprendió a la Felicidad con su respuesta: “Lo mismo te pregunto yo, ¿Qué necesitas? ¿Te puedo ayudar en algo? Entonces la Felicidad replicó: “Sería realmente feliz si alguien me ayuda a salir de aquí. Entonces el tercer hermano puso todo su esfuerzo para sacar a la Felicidad del agujero. Y, finalmente, se fue sin pedir ningún deseo. Desde ese día la Felicidad lo siguió para siempre a donde quiera que fuera.

Moraleja: la Felicidad consiste en disfrutar diariamente de lo que tenemos. No es esperar a que nos suceda algo extraordinario. Ser feliz es una decisión que debemos tomar todos los días y que no depende de las condiciones de la vida que uno tenga, sino de la actitud con la cual enfrentamos los problemas.

LA FELICIDAD ES DECIDIR SER FELIZ, LA FELICIDAD NO ES UN OBJETO QUE SE GANA Y SE POSEE EN EL BOLSILLO PARA ACARICARLO CUANDO LO NECESITAMOS. LA FELICDAD VIVE MUY CERCA DE NOSOTROS. ESTÁ EN NUESTRO INTERIOR. NO ES ALGO QUE PODAMOS ENCONTRAR O DESTRUIR.

Que tu Felicidad no dependa del tiempo porque cambia, ni del dinero, porque se acaba; ni de las emociones porque te traicionan, ni de las personas, porque somos imperfectos.

La Felicidad se alcanza cuando lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno hace están en armonía

Comparte esta historia, si te gustó, y recuerda: La Felicidad nace del interior de uno mismo. No se puede dar ni quitar, pero sí se puede compartir.

Autor desconocido

 

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