Menú

Iglesia y Barrio de la Milagrosa (Albacete)

Iglesia y Barrio de la Milagrosa (Albacete)

Introducción

Le llamamos barrio de la Milagrosa o de las seiscientas porque nunca fue parroquia independiente, sino parte integrante de la parroquia de La Estrella. Tampoco tuvo un párroco independiente del de La Estrella, sino sólo ayudantes o vicarios, hasta finales del siglo pasado. A partir de esa fecha, en que decaen ciertas actividades pastorales, es el mismo párroco de la Estrella el responsable directo de una y de otra iglesia.

Estos son los vicarios que ha habido en la iglesia de la Milagrosa:

  1. P. Julián Soriano (hasta Sept. de 1987)
  2. P. José Luis Crespo (hasta Sept. de 1989)
  3. P. Juan Bautista Iborra (hasta Sept. De 1992)
  4. P. Gabriel Gómez Cacho (desde 1991 hasta 15 de Mayo de 1994)

Comunidad de las Hijas de la Caridad

Han estado en el barrio desde que se construyó. Al principio venían Hermanas del antiguo Hospital General y de la Misericordia.

Desde 1983 se comienza un trabajo más organizado y continuado. La tarea corre a cargo de Sor Valentina (del Hospital), la cual atiende a Cáritas, Sanidad y visitas a domicilio. También a un grupo de jóvenes.

Sor Benedicta (Casa del Niño) se encarga de la catequesis.

En 1985, Sor Juana y Sor Ignacia, a las que se unirá Sor María José formarán la Comunidad que vivirá en el barrio.

En 1987, Sor Joaquina se incorpora a la Comunidad, participando en actividades manuales y en el nacimiento de la Asociación del Cristo del Perdón.

Sor Inmaculada ha colaborado con el canto y el seguimiento de los niños de San Raimundo. Sor Josefina ha llevado un grupo de oración.

En 1992, la Comunidad está formada por Sor María Luisa, Sor Trinidad, Sor Encarnación y Sor Petra. Comienza el piso de acogida.

En estos momentos, 2020, la Comunidad está compuesta por Sor María Luisa, Sor Encarna, Sor Maite y Sor Amalia.

Movimientos y actividades pastorales principales hasta 1994.

Asociación de la Milagrosa.

Fieles a la tradición mariana de la Compañía de las Hijas de la Caridad, la Asociación de la Milagrosa tuvo un lugar destacado desde el principio, incluso antes de la bendición de la iglesia. Sor Josefina, del Centro de cultura popular asistencial San Vicente de Paul, y Consuelo trajeron las primeras capillas. Pepita y otras dos señoras fueron las primeras celadoras.

Una vez bendecida la iglesia, en 1982, el P. Tomás y Sor Valentina compraron otras capillas. Al principio las reuniones eran cada quince días, pero, poco a poco, se fueron distanciando, según las circunstancias.

En 1994 eran 15 las capillas y las reuniones, el 27 de cada mes. La presidenta era Isabel Morcillo y el consiliario el P. Juan José Murillo.

En estos momentos, 2020, la responsable de la Asociación es Sor Juana María, del colegio de la Inmaculada.

Cristo del Perdón.

El día 20 de Octubre de 1987, los PP. Ángel Pascual y Julián Soriano, ayudados por Fernando López Lidón, trajeron de Valencia el Cristo denominado del Perdón.

En Febrero de 1988, se aprueba en el consejo parroquial la “Asociación de “Cristo del Perdón”. La primera reunión la tuvieron el 14 de Febrero, dirigida por Don José García. Secretario, Anselmo; Coordinador, Maxi; Tesorera, Sor Joaquina.

En 1994, son doce los miembros, a los que se les impuso el crucifijo el dos de Mayo. El día 3 salió el Cristo en procesión, precedido por la banda de tambores. El presidente es Manolo.

Centro de cultura popular.

Lo inicia la Acción Católica en la parroquia de La Purísima en 1983. Se convierte en centro de cultura popular en 1985.

En 1987 está instalado en las dependencias de La Milagrosa. Se compone de una animadora, seis profesoras y 25 alumnas.

En 1984 siguen constantes en las actividades, reuniéndose los jueves de 4 a 5.30 de la tarde; son unas 10 alumnas.

Caritas.

Fue una de las primeras instituciones establecidas en la iglesia. Los objetivos eran educar en el mandamiento del amor y proporcionar las ayudas necesarias.

En un segundo momento se dedicaron los esfuerzos al estudio de la realidad, sin dejar de atender a las realidades primarias.

En un tercer momento se diversificó la tarea en tres vertientes: asistencia, promoción de la mujer y trámite de documentos o reclamación de derechos sociales.

En 1994 el grupo está formado por seis personas. El trabajo se orienta hacia la formación, a través de talleres. Las necesidades individuales se resuelven a través de la asistente social del barrio y de Caritas. Las reuniones son semanales.

Grupo de enfermos.

Es un grupo que siempre se ha mantenido con mucho ánimo y actividad, aunque no se deje ver. Las Hermanas les habrían muchas puertas en el hospital, y les acompañaban en sus casas. Hasta hace un año, los más necesitados han seguido recibiendo la visita de la Hermana.

En 1994, el grupo estaba formado por 8 personas

Asociación juvenil el Almendro.

La asociación se fundó en 1992, aunque ya funcionaba anteriormente como grupo juvenil parroquial. Realizan actividades de formación cultural: clases de mecanografía, manchegas, manualidades alfabetización, actividades de tiempo libre, excursiones y una escuela de verano.

El grupo de jóvenes de la iglesia está plenamente integrado en la asociación. Por su parte, el grupo parroquial formado por unas 10 personas se reúne semanalmente para la catequesis, y armonizan las misas del domingo.

Grupo de catequistas.

Las primeras fueron de las Hermanas del Ave María.

Posteriormente Sor Valentina y Sor Ignacia. En esta labor han colaborado el grupo de jóvenes de la parroquia (Loli, Pepi, Llanos, Conso, Toñi), algunas madres (Fina, Isi, Mary, Jovita) y algunos jóvenes de la ciudad (Antonio Manuel, Manolo, Catina)

Actualmente, las madres atienden la catequesis de comunión (Fina, Dari, Mari Carmen, Elvira) El grupo de JMV trabaja con los adolescentes, y el grupo de jóvenes funciona autónomamente.

Obra Social Margarita Naseau.

En Abril de 1987, las Hermanas se establecen definitivamente en el barrio como Comunidad. Estas son las Hermanas que componen la nueva Comunidad: Sor Juana, Sor Ignacia, Sor Maria José; a ellas se incorporó más tarde Sor Joaquina.

Desde el principio la Comunidad tiene un proyecto claro de como insertarse en el barrio: la pastoral a través de los servicios sociales, sobre todo hacia los más necesitados, incluídos los emigrantes. A este proyecto le dan el nombre de “OBRA SOCIAL MARGARITA NASEAU”.

Las obras mencionadas más arriba entraban perfectamente en este proyecto. Pero, con el tiempo, se han ido clarificando las prioridades. En estos momentos estas son las prioridades de este proyecto:

Proyecto ALCA (Alternativa a la calle)

Está situado en los barrios de La Estrella y La Milagrosa, dirigido a jóvenes entre 16 y 24 años. Se caracteriza por las siguientes obras prioritarias:

  • Menores o jóvenes con alto grado de vulnerabilidad y peligro de exclusión social.
  • Menores con medidas de protección.
  • Menores con medidas judiciales.
  • Menores o jóvenes con fracaso y abandono escolar.

Es un espacio formativo integral, divido en tres áreas: competencias básicas, agricultura y transformación agroalimentaria, y actividades sociales, culturales, lúdicas y deportivas, fundamentada en la intervención directa con los jóvenes y sus familias.

Madres y adolescentes jóvenes

Proyecto formativo dirigido a un colectivo de madres jóvenes y adolescentes embarazadas y/o con cargas familiares que, debido a las condiciones económicas, sociales y ambientales, se encuentran en una situación de precariedad y emergencia social.

Infancia.

El proyecto socio-educativo de infancia trabaja con menores en situación de vulnerabilidad y riesgo de exclusión social. Pretende ser el enlace entre la familia, el colegio y la calle.

La finalidad última es introducir a los niños en un proceso de maduración integral, a través de su promoción personal, educativa, social y familiar.

Pisos de acogida de Inmigrantes.

Los pisos de acogida se dirigen a inmigrantes en situación de vulnerabilidad o de exclusión social. Ofrecen una atención integral a 18 personas; incluye desde necesidades básicas como la vivienda y la manutención hasta una formación y orientación laboral, con un acompañamiento en todas las gestiones administrativas necesarias.

Además prestan un servicio de información, orientación y mediación social, dirigido al público en general, sobre recursos y dispositivos, tanto públicos como privados, existentes en el municipio de Albacete.

Perspectivas de futuro: dificultades y problemas en los dos barrios de La Estrella y La Milagrosa.

Aunque hay diferencias notables entre uno y otro barrio, también hay problemas comunes.

La Estrella es un barrio venido a menos, que tiene nostalgia del pasado; la mayoría son gitanos. En cambio, La Milagrosa es un barrio vivo, vitalista, pero lleno de problemas y dificultades en el que conviven payos y gitanos.

El barrio de La Milagrosa, no obstante, ha sufrido más fuertemente el trasvase de población hacia barrios menos conflictivos, como el barrio de las 500, al lado del hospital, y el barrio de Miguel Ángel Blanco, justo al lado, pero de otra categoría social.

Ambos barrios comparten, aunque de manera desigual los siguientes problemas: la droga y otros tipos de delincuencia general, absentismo escolar, maternidad precoz de las adolescentes, el paro encubierto que lleva en ocasiones a una especie de nueva profesión que se llama mendicidad, que les permite una vida relativamente fácil. Por otra parte, está el problema endémico de la falta de motivación para el trabajo normal y la formación adecuada.

La religiosidad popular de ambos barrios ha sufrido una profunda transformación: “el culto” ha invadido nuestras iglesias dejándolas casi vacías. Su forma de celebraciones se adapta mejor a su manera de ser y de pensar.

A mi modo de ver urge intensificar una pastoral de cercanía, de presencia activa, de visitas; fomentar las reuniones de diálogo en el barrio, para analizar juntos un estudio de la realidad en busca de solución a sus graves problemas.

Por nuestra parte, tendremos que hacer un esfuerzo para acercar las celebraciones litúrgicas a su modo de ser, respetando siempre lo esencial de nuestra liturgia católica.

Urge igualmente la creación de un equipo de catequistas del barrio, que reemplacen o acompañen a las que vienen de fuera,

Tantas carencias y urgencias parecen un reto imposible, pero “la paciencia todo lo alcanza”, como dice Santa Teresa.

Y en ese camino andamos, hasta el punto de estar plantándonos la posibilidad de emprender una misión popular a medio plazo.

Que el Señor mantenga viva nuestra esperanza y nuestros anhelos.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Archivos