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Nostalgias de futuro: “El Olivar que viene”

Nostalgias de futuro: “El Olivar que viene”

 

Hace tiempo, en mi primera juventud sacerdotal, allá por los años de final de los 70 y primeros de los 80, recién estrenada mi especialidad en pastoral juvenil en París, Dios puso en mi camino un grupo de adolescentes que han ido inspirando mi vida de forma irreversible…

olivar_06Terminada mi especialidad en París me destinaron a la residencia de estudiantes de teología de Paúles en Las Arenas (Vizcaya). Tenía que ser punto de referencia para aquellos jóvenes teólogos que se preparaban para el ministerio sacerdotal, supongo que pensaron mis superiores, a la hora de asignarme el destino… Y pronto me nombraron Delegado Provincial de Pastoral Juvenil de la recién estrenada Provincia Canónica de Paúles de Zaragoza…

Con el fin de tener contacto directo, continuado, con niños, adolescentes y jóvenes, yo mismo ofrecí mis servicios como profesor de religión de dos colegios: Paúles de Barakaldo y el popularmente conocido como colegio de “Simoninas” (oficialmente, Colegio de la Inmaculada). No era mi primera intención impartir clases de religión, sino constituir grupos vivos de niños, adolescentes y Jóvenes… Aquello fue una intuición feliz: las clases de religión resultaron ser la mejor plataforma de convocatoria para grupos de reflexión, oración, encuentros y convivencias juveniles… Todavía hoy, no entiendo que las clases de religión sean simplemente un pedestal para transmitir conocimientos religiosos sin vida real, compartida, contagiada…, de testimonio de vida cristiana

Eran tiempos aquellos en los que la sociedad funcionaba así: “Los niños con los niños” y “Las niñas con las niñas”… Y por eso los colegios, tanto públicos como privados o concertados, eran “unisex”. En este contexto, con el paso de los años, no fue difícil seducir a unos y otras hasta constituir el grupo “Juventud parroquial Róntegui”, barrio en el que estaba enclavada la parroquia de Remar (San Ignacio de Loyola), la más pequeña y marginal de todo Barakaldo… Y de pronto, aquel desierto, frecuentado mayoritariamente por personas de edad madura, se llenó de risas, de cantos y de vida joven, de ellos y de ellas. Y encima tenían locales propios, donde podían converger ideas nuevas e ilusiones por estrenar… Hasta más de 100 jóvenes en flor llegaron a pasar en pocos años por aquellos vetustos locales, cuando, ya entonces, en las parroquias, empezaban a escasear los jóvenes… Por otra parte, la creatividad pastoral creció hasta límites impensables en pocos años… Ya iremos hablando de eso…

olivar_07Nacieron primero los cursos de inglés de verano, en el 76, como plataforma de educación en valores, durante el tiempo estival, simultaneado con la puesta a punto del inglés hablado. Al año siguiente, verano del 77, una idea luminosa brilló en mi caminar hacia el proyecto de crear grupos de jóvenes maduros en su fe, cooperadores en misiones de servicio en zonas depauperadas de la geografía española, al estilo vicenciano… Y el 1 de Julio de 1977 plantamos nuestras tiendas de campaña en un campo abierto, sombreado por unos olivos, en Aceña de la Borrega (Cáceres). Había nacido la “Comunidad del Olivar”…

Jóvenes de edad, pero maduros, y bien maduros, en ideales fuertes de vida fueron testigos vivos de aquella aventura evangelizadora. Los primeros jóvenes, que constituyeron la primera comunidad del Olivar procedían de distintos colectivos de pastoral juvenil vicenciana. Estas eran las ideas-motriz que estos jóvenes traían en sus mochilas, según consta en el ideario del proyecto:

olivar_03Intentar realizar con espíritu evangélico los objetivos fijados previamente, a saber:

  • Vivir un estilo de comunidad cristiana inspirada en el Evangelio y en los Hechos de los apóstoles.
  • Tomar a Cristo como centro de referencia de nuestras relaciones y actividades.
  • Estar disponibles, sin reservas ni condiciones previas, al servicio de los más humildes, viviendo nosotros mismo con austeridad.

olivar_09Nuestros jóvenes del grupo “Juventud Parroquial Róntegui” eran en aquel entonces unos pipiolos, cuando este proyecto, inspirado por la fuerza del espíritu, iba tomando cuerpo. Pero crecieron en este clima de hogar caliente de la parroquia de Remar de Baracaldo. Y, a medida que crecían, se iban incorporando a una o a otra actividad. Poco a poco, fueron asumiendo la catequesis infantil de la parroquia, la animación litúrgica de la misa de niños, algunos participaron como cursillistas de verano; pero pronto pasaron a engrosar el creciente equipo de monitores que necesitábamos para nuestros cursos de inglés de verano…

En el verano de 1979, se produjo una bifurcación de la Comunidad del Olivar: nos dividimos en dos pequeños grupos, unos que fueron a Aceña y otros que acamparon en un pequeño pueblo de Burgos llamado Torme. El grupo de Torme decidió llamarse Feyda (Fe y vida), que emblematizaba lo que queríamos vivir en “El Olivar”. Son como dos expresiones distintas de un mismo ideal. Algunos no lo entendieron así y miraron a Feyda “de reojo”, como un pequeño competidor del Olivar. Estas cosas suceden hasta en las mejores familias, incluso en la Iglesia. Los recelos, sospechas y rencillas siempre han constituido una mala hierba a extirpar en los mejores campos de evangelización…

olivar_08Y de pronto, casi sin enterarse, este pequeño grupo, proyecto-de-jóvenes- adultos, que era la “Juventud Parroquial Róntegui”, pasaron a cobrar protagonismo hasta convertirse en la segunda generación viva de la Comunidad del Olivar. Aceña acabó su ciclo: habíamos cumplido la misión propuesta; otras voces llamaban a nuestras puertas… Y trasladamos nuestras tiendas a la Dehesa de Albacete (Socovos, Letur…), donde los Paúles de Zaragoza protagonizaban una experiencia referente de pastoral rural… Durante años, la dehesa de Albacete fue cita obligada de verano de esta juventud sin miedos… No la única, pero sí la referente principal…

Paralelamente a este grupo del norte, había surgido otro grupo de Madrid que, como por simbiosis, compartían los mismos ideales. Manolo Casamayor Prieto, de la comunidad del colegio de Paúles de Hortaleza y Pedro Saez Ortega, alumno-profesor destacado del mismo centro, fueron los enlaces principales de esta entente cordial, espiritual, entre jóvenes inquietos y lanzados… Ambos grupos, el de Madrid y el de Baracaldo constituyeron una unidad indestructible, convergente, en lo que seguía siendo Comunidad del Olivar y Cursos de verano. Unos y otros fueron, durante años, los líderes de una pastoral juvenil que dejó huella imborrable en ellos mismos y en los que vinieron detrás, amén de los miles niños y adolescentes que tuvieron el privilegio de ser guiados por ellos, durante tantos veranos que jamás olvidarán… Disponer de un grupo de jóvenes universitarios, voluntarios, fiables, dentro de lo que la humana fragilidad puede prever, durante los veranos, fue un privilegio del que pocos sacerdotes pueden vanagloriarse. ¡Ellos han sido siempre, mi gloria y mi corona, pero, sobre todo, han constituido ese estímulo subconsciente, que me ha animado al trabajo duro, a veces desilusionante, de la pastoral juvenil, a pesar de mis muchas limitaciones para esa tarea…!

olivar_02Después de años, cuando la vida ha hecho de aquellos jóvenes hombres y mujeres de pro: padres y madres de familia distintos del común de los mortales, profesores, profesionales de distintas ramas, ciudadanos inquietos por el devenir de la historia…, el día 31 de Enero de 2015, volví a encontrarme, de frente, con una pequeña representación de aquel grupo irrepetible… Estos son sus nombres: Natxo-Idoia, Juantxu, Maribel, Juanan, Chento…

Recuerdos de fechas, de pequeñas “fechorías” o hazañas, de amistades y encuentros…, llenaron el ambiente. Hubo acuerdo casi unánime de que aquella época dorada de primera juventud, llena de experiencias vivas de vida, era irrepetible… Alguien, tímidamente, se atrevió a decir: podíamos iniciar una red de contactos a través de whatsapp, también podíamos intentar hacer encuentros periódicos, al menos una vez al año… Podíamos añadir gestos de solidaridad, como pequeñas colaboraciones económicas para constituir la Fundación Feyda… Juantxu, sin remilgos, asumió la creación de la red de whatsapperos e insinuó que intentaría planificar un encuentro regional o “nacional” del reciente grupo de redes sociales que se ha dado el nombre de “Olivar-cursos”. El éxito de la nueva red ha sido de campeonato: ¡más de 500 mensajes en 12 días…!

olivar_01La memoria me va fallando con los años, pero, puestos a soñar y a imaginar, pocos me ganan… Me he dado cuenta, a través del aluvión de recuerdos y nostalgias del pasado, que todavía hay vida en vosotros, pequeño rebaño del Olivar. El ajetreo de la vida os ha marcado a más de uno: algunos habéis aparcado vuestro pasado religioso en el baúl de los recuerdos…; otros estáis demasiado atareados con los problemas diarios para preocuparos y dedicaros a los demás, a los humildes y a los pobres, como hicisteis en vuestra primera, dorada juventud… Pero, la llama sigue viva: la nostalgia del pasado puede ser una fuerza que sigue marcando vuestro mejor yo y os impulsa a ir hacia adelante…La nostalgia del pasado puede conduciros a una “nostalgia de futuro”. ¿Por qué no? Nostalgia no es más que el recuerdo gratificante de lo que hemos vivido en el pasado y, de alguna manera, quisiéramos revivir en el presente… ¿O no, l¡ngüistas ilustres…?

Pues estas son mis propuestas, a corto, medio o largo plazo:

  • Sigamos unidos en la red de whatsapp.
  • Creemos simultáneamente otra red de emails familiares, donde podamos explayarnos o comunicarnos más allá de los estrechos límites de whatsapp
  • Multipliquemos los lazos de amistad… Necesitamos conocer datos familiares, emails, ilusiones y esperanzas de grupo nuevo que huela a fresco…
  • Intentemos organizar un encuentro “nacional”, donde podamos explayarnos, sin que obste celebrar otros encuentros cercanos…
  • Intentemos revivir nuestro pasado religioso-pastoral, colaborando, de alguna manera, en parroquias vicencianas…
  • Creemos un fondo “Olivar cursillos”, de estricta solidaridad. Dirijamos nuestras ayudas a personas o entidades que guardan conexión más que virtual con nosotros: Mikel en Honduras; Sor María Ángeles en Bolivia, “piso Olivar en Madrid”; Economato Vicenciano de Albacete; necesidades generales de la nueva Fundación Feyda (u “Olivar Feyda”)…
  • olivar_04Dad a vuestros hijos la oportunidad que tuvisteis vosotros: participar en los cursos de inglés de verano de Feyda… Los cursos Feyda todavía siguen siendo los mejores (palabra fiable de amigo leal), (aunque no estéis vosotros para animarlos), si se tiene en cuenta el binomio calidad-precio… Además, en recuerdo agradecido de vuestros inestimables servicios de familia, tenéis asegurado el máximo descuento de nuestros presupuestos, hasta un 12%, por ser vos quien sois…
  • Visitad de vez en cuando las redes vicencianas: web Somos Vicencianos; Blog de Javier F. Chento, Blog de Felix Villafranca… Ellas os pondrán al día en actitudes evangélicas, vicencianas, permanentemente actuales… Probadlo y veréis…
  • He empezado a escribir mis pequeñas Memorias… Han aparecido los dos primeros folletos, de un total de 6-8, que irán apareciendo, en los cuales la historia del Olivar y de los cursos tendrán un lugar destacado. A quienes todavía no tengan estos folletos y deseen también los que vayan apareciendo os los envío gratis, si me mandáis vuestra dirección postal… Dios proveerá en lo económico, porque Él nunca se deja ganar en generosidad…
  • Lo que pueda hacer el seglar no tiene por qué hacerlo el cura, por eso confié y sigo confiando tanto en vosotros… Así que canalicemos nuestras ideas y propuestas a través de Juantxu, que, libre y responsablemente, aceptó la puesta en marcha de la nueva relación del nuevo Olivar que viene…

¿Loco o soñador impenitente, yo? ¡Como decís eso, si Julio Verne pronosticó que podía dar la vuelta al mundo en 80 días, cuando él no tenía ni idea de lo que podía pasar! ¡Y acertó!

¡Y Jesús de Nazaret creyó que un mundo mejor todavía es posible y se fió de un puñado de cobardes e ignorantes pescadores que le seguían de cerca, y de los que veníamos detrás… Y estamos en camino de conseguirlo…

Pues aquí comienza la nueva andadura del Olivar que viene. Vosotros tenéis la palabra…

Pedro, maestro de maestros, imán seductor y alegría permanente del grupo, empuja el carro, no dejes que se apaguen tantos sueños soñados a la luz tenue de la luna de Murguía…

Mila de mis recuerdos primerizos de Villareal de Urretxu, sonrisa inextinguible, paciencia contagiosa, también contamos contigo, animosa e incansable, en este caminar hacia adelante…

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Sobre mí

Soy Félix Villafranca, un misionero de la Congregación de la Misión que actualmente reside en Albacete (España).

Bienvenido a mi blog... aquí encontrarás mis reflexiones y experiencias durante más de 50 años como feliz sacerdote.

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