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La vejez, un regalo añadido

La vejez, un regalo añadido

Pequeña introducción

La vejez, cómo vivimos la vejez y cómo se mira la vejez desde fuera, o como tratamos a las personas mayores, son, quizá, detonantes para valorar la altura o categoría moral de nuestra sociedad.

Cuando trato de sacar todo el jugo de la vida, hasta la última gota de sus posibilidades, sin tener en cuenta los valores de la vida desde una perspectiva racional, humana, pasando por encima de principios ético y morales, cerrando los ojos a otras realidades sangrantes del mundo que me rodea, estoy malversando una fortuna inmensa, oscureciendo la luz, dejando de escuchar una música maravillosa, que no volverá a repetirse.

Cuando mi relación con los demás es opaca, solo me acuerdo de los demás cuando los necesito, vivo a mi aire, sin otra finalidad que la satisfacción instintiva primaria “Comamos y bebamos, que mañana moriremos”, estoy rebajando la dignidad humana a instinto animal.

Cuando me olvido de los mayores, incluso de padres y abuelos, y los aparco en el recuerdo nostálgico del pasado, obviando todo contacto personal con ellos, reduciendo las visitas personales, incluso las llamadas, al mínimo posible, estoy dejando claro la calidad de mi persona, y el ¡grado de sensibilidad humana del que puedo vanagloriarme…!

Cuando me preocupo del paso tan rápido del tiempo, de cómo se pasan los años, tan callando, y no de cómo los he vivido, qué he hecho por los demás y el legado que dejo a los míos, estoy desperdiciando una oportunidad única que no volverá.

Cuando me aburro, no sé qué hacer, paso las hojas del libro de la vida sin leer nada ni escribir mis Memorias Vivas estoy robando una herencia incalculable a mis compañeros de camino y a los míos

“Vivir la Vida”, la que Dios nos da para conocerlo y amarlo en el servicio de los demás, es el mejor regalo que Dios nos ha dado. Vive tu vida, día a día y no dejes de escribir cada día el guion que las circunstancias te irán marcando.

Recomiendo leer atentamente el texto adjunto de esta presentación, contemplar las imágenes y escuchar la música que lo acompaña. Es de lo mejor que he visto sobre la vejez. Hay que verlo en el ordenador, no en el móvil. Solo en la pantalla del ordenador puede apreciarse la belleza de las imágenes y la visión panorámica de la presentación.

Texto de la presentación

“Como titulaba la reciente y desgraciadamente fallecida María de Villota (33 años) su libro <La vida es un regalo>, yo me atrevo a añadir que, <dentro de la vida…la vejez es otro regalo añadido>.

¿Cómo vivimos la vejez? ¿Alegremente? Uno de los días más felices de nuestra vida…fue cuando cumplimos los 21 años (ahora 18) ¡Llegamos a los 21! ¡Ya éramos mayores! Cumplimos los 21, cumplimos las 30, y nos acercamos a los 40… ¡Uau…! ¿Qué pasa? ¡Cómo corre esto!

Antes de que nos diéramos cuanta llegamos a los 50 y nuestros sueños de juventud empezaron a nublarse.

Sin poder controlar la velocidad, llegamos hasta los 60. ¡No podíamos creer que fuera verdad! Y sin darnos cuenta, ¡Entramos en los 70! Después de esto, es cosa de ir más despacio, día a día; mes a mes, año a año…

Y empezamos a darnos cuenta de que “ya éramos viejos”, ¡pero nos revelamos! Porque también nos dimos cuenta ¡de muchas cosas más! Como por ejemplo… que…Envejecer con sabiduría no es envejecer.

Envejecer no es preocupante: ser visto como “viejo”, ¡sí que lo es”

Envejecemos…¡cuando lo nuevo nos asusta…!! Envejecemos cuando no maduramos… Envejecemos cuando nos cerramos a las nuevas ideas y nos volvemos radicales. Envejecemos también cuando pensamos demasiado en nosotros mismos y nos olvidamos de los demás… Envejecemos, si dejamos de luchar!! Envejecemos… si nos sentimos ¡¡viejos!!

No envejecemos cuando se arruga nuestra piel, sino cuando se arrugan nuestros sueños y nuestras esperanzas…

Los hombres somos como los vinos: la edad estropea a los malos, pero mejora los buenos.

En la juventud aprendemos, con la edad comprendemos…

La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás… Pero sólo puede ser vivida mirando hacia adelante…

Solo hay dos cosas que podemos perder: el tiempo y la vida. La segunda es inevitable, la primera imperdonable.

Todos estamos matriculados en la escuela de la vida, donde el Maestro es el tiempo, y nosotros ya estamos matriculados en el último curso…

“Cuando no podamos correr, caminemos” “Cuando no podamos caminar, usemos el bastón” Pero nunca nos detengamos.

“Haz del paso del tiempo una conquista y no una pérdida. Yo tengo edad, pero no soy viejo” (P.Damian).

Siendo así, no existe edad, somos nosotros quienes la creamos. Si no crees en la edad, no envejecerás hasta el día de tu muerte.

¡¡Nosotros estamos viviendo ya nuestro futuro y no lo podemos desperdiciar!! Merece ser vivido con intensidad, con generosidad, ilusión, comprensión, amor y alegría.

“Si alguien p¡ensa que ahora no hacemos nada de importancia, no nos preocupe.. lo importante ya lo hemos hecho”

“Cuanto más vivo, más maravillosa se vuelve la vida”!!

Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años…

Olvida lo que te duela, lucha por lo que quieres, valora lo que posees, perdona a los que te hirieron y disfruta con los que te quieren.

¡No dejes de aprender! Aprende de ordenadores, fotografía, pintura, de cualquier cosa… Nunca dejes el cerebro ocioso. “Una memoria ociosa es el taller del diablo” Y el nombre del diablo es alzheimer.

Viaja, visita un país cada año, pasea, en definitiva…intenta hacer lo que no has podido hacer antes, lo que te gusta, mientras puedes, sal de la rutina, lee libros, ten inquietud por las cosas, métete en internet, y, sobre todo, mantente siempre actualizado…

No entendemos el valor de los momentos hasta que se han convertido en recuerdos.

¡Por eso..! Haz lo que quieras hacer, ¡antes de que se convierta en lo que te gustaría haber hecho!

Ojalá vivamos todos los días de nuestra vida! Mientras vivas, VIVE

Personalmente yo no tengo edad ¡Tengo vida”.

Es importante sentirnos en paz con los demás y con nosotros mismos; la vida es demasiado corta para que la hagamos mezquina, Perdona todo a todos.

No tienes que ganar cada discusión. Debes estar de acuerdo en no estar de acuerdo…

Realmente, no tiene mucha importancia hasta que edad vivimos… Lo importante es “sentir” que no lo hemos hecho en vano…

Nuestra vida es un camino prolongado en nuestros descendientes… Ellos lo seguirán en todo aquello que hayamos merecido, y nuestro anhelo es que lo mejoren…

¡Vive tu vida y olvida tu edad…!

Autor desconocido.

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