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¿Es progresista defender hoy el aborto? (primera parte)

¿Es progresista defender hoy el aborto? (primera parte)

Primera parte: planteamiento el problema..

Introducción.

En estos próximos artículos me propongo concienciar a los que nos preparamos a ejercer nuestro derecho a defender la sociedad que queremos construir, desde unos valores que no coinciden precisamente con los valores hoy al alza, en la sociedad que nos toca vivir. Es un derecho y un deber.

Y debemos empezar, sin complejos, por intentar desmontar el bulo de que todo lo nuevo, por ser nuevo, es necesariamente mejor que lo del pasado, o que todo lo que hoy posibilita la ciencia es una conquista que mejora la calidad de vida. En el fondo esa es la cuestión, aunque se camufle con razones aparentemente luminosas. No pretendo sentar cátedra. Soy consciente de que el asunto es muy complejo. He vivido campañas del aborto en Inglaterra, en Francia y recientemente en España. En todas me he tropezado con patrañas impropias de personas medianamente razonables, pero también es cierto que he encontrado personas sensatas y honestas que, en determinados casos, se inclinan por la opción dolorosa del aborto. Hablo desde los horizontes de la razón.

La fidelidad al evangelio y la doctrina de la Iglesia nos facilita la opción última a los creyentes. Por eso, dejo claro, que mi defensa del derecho a la vida, desde el primer momento de la concepción, es racional y filosóficamente un derecho inalienable del ser humano. Por eso me parece injusto situar el problema solamente desde parámetros de la religión, anticuada y desfasada, en la visión de los que se autodenominan progres. Y, sin embargo, hay agnósticos y ateos que defienden este mismo derecho a la vida, apelando a su propia razón.

Primera línea de razonamiento de la calle.

Estas son algunas de las consideraciones más habituales a las que se apela en la defensa del derecho al aborto en determinados casos:

  • Se dan casos de jóvenes violadas, incluso por familiares próximos.
  • Conozco a amigas que, en una noche loca de botellón, perdieron sus cabales…
  • Algunas jóvenes confiesan que habían tomado sus precauciones, pero que fallaron…”
  • Hay quienes piensan que, por una dormida alegre con un joven de su gusto…, no va a pasar nada…
  • Los hay también, ellos, que prometen el oro y el moro, que se van casar con ellas, y después…
  • Hay adolescentes, inconscientes, de 15 años o menos, que ni siquiera piensan lo que puede pasar…
  • Otros y otras, cada vez más numerosos, ellos y ellas, piensan que eso de “hacer el amor” es tan natural y trivial, como tomarse un refresco o un vino…”
  • Hay médicos que, con toda rotundidad y certeza, avisan a las futuras madres que el hijo que llevan en sus entrañas va a ser una carga insoportable; sus anomalías genéticas son insalvables…”
  • Podíamos prolongar el listado de casos reales, previstos y no previstos, que sumergen en la duda y en la zozobra incluso a los bien pensados, y, en general, a las personas dotadas de sensibilidad hacia toda persona que sufre por causas propias o ajenas. ¿No será digno y legítimo el aborto en alguno de estos casos? La razón equilibrada, la misma iglesia, dotada como nadie, de humanidad y de sensibilidad ante el sufrimiento, ¿no tolerará el aborto en ciertos casos? Ese es el interrogante lacerante de personas bien intencionadas, más allá de consideraciones políticas o religiosas

Segunda línea de razonamientos de la calle

  • Bueno, eso es un tipo de realidades, pero ¿qué decir de los nos acusan de crueldad insufrible por no favorecer el aborto, por no aceptar el derecho legítimo a decidir a las mujeres que quieren abortar: ellas son las que engendran, ellas son las que deciden… Es un derecho inalienable de personas libres de verdad…
  • El no legitimar el aborto libre, lo más amplio posible, dicen otros y otras, propicia el tener que ir al extranjero para abortar; implica arriesgar la vida de la madre por tener que hacerlo en condiciones no seguras…; estimula los abortos clandestinos y un buen número de sufrimientos y angustias evitables…

Tercera línea de razonamientos de la calle

  • Pues no hay que perderse otro tipo de razonamientos repetidos hasta la saciedad: el aborto es “progresista”; en nuestro mundo desarrollado es algo fácil de realizar y perfectamente legítimo; solo la iglesia, dogmática y retrógrada, y los que comulgan con ella, están en contra del aborto libre y gratuito… Lo de la Iglesia y de sus seguidores es regresivo, es anclarse en el pasado, de una manera recalcitrante…

Cuarta línea de razonamientos de la calle

  • También las estrategias para amparar las campañas iniciales del aborto son proverbiales y manidas hasta la saciedad. Es bien conocido como empiezan las primeras campañas del aborto. Presentan cantidades apocalípticas de mujeres que tienen que ir a abortar al extranjero o que mueren por abortar en condiciones lamentables… Es de una crueldad insufrible, dicen, propiciar estas situaciones límite. Empiezan por exigir el derecho a abortar por razones de humanidad y de sensibilidad, y en casos bien concretos, pues saben bien que, una vez abierta una rendija, se abren todas las puertas y ventanas, hasta llegar al aborto libre y gratuito, incluso hasta después de los siete meses de gestación, como se hace hoy en países llamados “civilizados”,pioneros en tecnologías modernas…
  • Con este tipo de lógicas es fácil predecir que tanto las personas como los países que están contra el aborto libre y gratuito son personas y países retrógrados, anclados en el pasado; viven en estado permanente de pobreza mental o ideológica, víctimas de su propia ideología fascista o franquista, dogmática o dictatorial, están en los antípodas del progreso y de los países desarrollados y progresistas…

Lo que no dicen los “progres” del pro-aborto libre y gratuito.

Hubo tiempos, científicamente oscuros,, la edad media, para ser exactos, en que los periodos de la vida se clasificaban en tres etapas: vida vegetativa, sensitiva y racional. Basados en esta “certeza” incluso algunos teólogos bien intencionados se planteaban la posibilidad de legitimar el aborto en las dos primeras etapas, la vegetal y la sensitiva.

Hoy, en cambio, científicos serios sitúan el cuadro genético, es decir, todo lo que genéticamente, puede llegar a ser esa vida recién concebida, a las tres o cuatro semanas de la concepción.

Desde esta perspectiva, ¿no será volver a la edad media la pretensión de legitimar el aborto, libre y gratuito, hasta pocas semanas antes del alumbramiento?

Tampoco hablan del trauma psicológico que supone en la madre que ha abortado, trauma que muchas arrastran durante casi toda su vida.

Tampoco hablan de la catástrofe, mejor de la auténtica masacre planetaria que supone el aborto: más de cien mil cada año en España; millones en todo el mundo.

Y qué decir de la hipocresía que supone conmoverse por el maltrato animal, y la muerte accidental de un niño absorbido por le vacío de un pozo, (con todos los respetos y admiración por lo uno y por lo otro) y no gritar, escandalizados por esta catástrofe planetaria…

Un testimonio que vale más que mil palabras

He aquí un informe periodístico que levanta ampollas.

«Unplanned» ( No Planificado) es el título de una película que llega a nuestras pantallas para mostrar al público la verdad que se oculta tras “Planned parenthood” (Paternidad planificada), la organización sin ánimo de lucro que, con la excusa de proteger los derechos de la mujer y su bienestar físico y psicológico, se ha convertido en la clínica de abortos más grande del mundo. 320.000 abortos son practicados en este lugar cada año.

La película fue escrita, producida y dirigida por los creadores de la aclamada cinta «God’s Not Dead”(Dios no está muerto), Cary Solomon, Chuck Konzelman, y Daryl Lefever. La historia se centra en la aterradora, pero necesaria experiencia que vivió en la vida real Abby Johnson, ex ejecutiva de Planned Parenthood, quien, después de presenciar el aborto de un bebé de 13 semanas de gestación, no volvió a ser la misma. El suceso tuvo tal impacto en la vida de Abby que tiempo después renunció a su cargo y se convirtió en una de las más importantes participantes de la campaña que se extendió por todo el mundo, llamada 40 días por la vida. 

De abortista a líder pro vida

El testimonio de Abby Johnson, además de escandalizar y poner en evidencia el despreciable objetivo de Planned Parenthood, ha desencadenado toda una ola de comentarios. Durante el tiempo que Abby desempeñó su cargo como directora, se realizaron alrededor de 22.000 abortos. En un comunicado aseguró «Pensé que estaba ayudando a las mujeres, pero estaba haciendo más daño que bien. No fue hasta que vi a un niño luchando por su vida que mi mundo se vino abajo y entendí la enormidad de mis acciones. Tenía que irme».

Abby Johnson entró a ser parte de Planned Parenthood cuando aún estaba en la universidad. Se ofreció como voluntaria creyendo en la falsa imagen que vende esta clínica y fue contratada oficialmente tiempo después, hasta ocupar el cargo de directora. Ocho años más tarde, Abby tuvo que asistir a un aborto en el que era necesario usar un ultrasonido para realizar el procedimiento y fue entonces cuando presenció el horror de arrebatarle la vida a un ser humano que estaba completamente formado.

Uno de los negocios más rentables de la actualidad

En una entrevista Abby afirmó: «La clínica en la que trabajaba en Texas vendió cuerpos fetales por $200 por pieza. Con una capacidad máxima de 75 abortos por día, solo en mi clínica se podían recaudar $2 millones de dólares al año si solo la mitad de todos los abortos producían “tejido adecuado” para vender». Los detalles que Abby Johnson proporcionó lograron poner al descubierto a Planned Parenthood, como nunca antes se había hecho.

Después de su salida, Abby fundó And Then There Were None, ( Y después no había nada) una organización que ha ayudado a más de 500 trabajadores del aborto a abandonar la industria y encontrar nuevos empleos. Ashley Bratcher, quien interpreta el papel de Abby en la película, aseguró en una entrevista «nací para interpretar este papel», después de que se enterase, durante el rodaje de la producción, de que su madre había intentado abortarla. «Necesito decirte algo que nunca antes te había dicho. Te iba a abortar», confesó su madre.

Testimonios que valen oro

Ashley mencionó también «Estoy agradecida de que Dios, a través de su providencia, me haya plantado aquí para contar mi historia, y que tenga el privilegio de compartir esta película con el mundo. Y sí, espero en secreto que uno de los resultados de todas estas ‘coincidencias’ sea que muchos encuentren el coraje que mi madre encontró cuando escuchó su conciencia y tomó la decisión de respetar mi vida».

La película se estrenará el 29 de marzo y será distribuida por «Pure Flix» en 800 pantallas. Es tiempo de abrir los ojos, de levantar la voz y hacer pública la inhumana acción de Planned Parenthood.

Hay que ver esta película.

1 comentario

  1. Juan lorenz de Membiela

    La perplejidad que supone presenciar el sesgo animalista de la sociedad de hoy con los movimientos abortistas ilimitados en su afán de destrucción,
    JLMembiela

    Responder

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Sobre mí

Soy Félix Villafranca, un misionero de la Congregación de la Misión que actualmente reside en Albacete (España).

Bienvenido a mi blog... aquí encontrarás mis reflexiones y experiencias durante más de 50 años como feliz sacerdote.

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