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Testimonio de gratitud a los colaboradores de Feyda (primera parte)

Testimonio de gratitud a los colaboradores de Feyda (primera parte)

Primera parte: Los primeros llamados.

Gracias a todos sin excepción

Son más de 40 años de andadura de la Asociación Feyda, exactamente desde el verano de 1976, fecha en que tuvo lugar la primara acampada de inglés en Polanco (Santander). A lo largo de estos 40 años largos, muchos han sido los protagonistas que han hecho posible esta maravillosa aventura que llamamos Feyda (acrónimo de Fe y Vida), un proyecto innovador  de evangelización de la infancia y juventud, a la altura de los circunstancias, inspirado en el más puro espíritu vicenciano. A todos ellos, a los que mencionamos expresamente, y a los que no mencionamos, por olvido o por exigencia del espacio limitado del que disponemos, nuestro más sincero reconocimiento y testimonio de gratitud.

Los representantes de la Asociación, en el momento actual, Isabel Beltran, Presidenta, Francisco Javier Fernández Chento, administrador, María Jarabo Amorós, Secretaria, María Ángeles Amorós, vocal, y este humilde servidor. Fundador-Consiliario, queremos expresar públicamente la sincera gratitud de la misma a tantos colaboradores que, a lo largo de estos 40  años, habéis hecho posible su crecimiento y continuidad, en un tiempo tan poco propicio al cultivo de los valores evangélicos y vicencianos, que la Asociación Feyda trata de impulsar y estimular como exigencia de su propio proyecto originario.

De una o de otra forma, los que habéis dedicado tiempo, ilusión, disponibilidad, servicio, campañas de promoción…, sin escatimar esfuerzos, inconvenientes, sinsabores… habéis contribuido a este noble fin de la Asociación, y construido su historia, pequeña, como todas las obras nacidas del espíritu vicenciano, pero, a la vez, llena de vida y de esperanza, porque habéis aportado, con esplendidez, lo mejor de los valores que Dios ha puesto en vuestros corazones y habéis encendido una luz en tantos jóvenes en búsqueda de su propia identidad.

Queremos que consten vuestros nombres en este sencillo documento de homenaje, como testimonio de nuestra gratitud y como estímulo para las futuras generaciones, que quieran unirse a nuestro proyecto y hacer viable la continuidad de nuestra historia en la educación de los niños y jóvenes, en la acogida de niños sin hogar, y en el servicio de los más necesitados de nuestra sociedad, incluidos los que han perdido, o les han quitado, hasta el sentido de su propia dignidad humana…

Sin duda, en este listado sucinto, faltarán nombres con derecho propio a figurar en este memorándum… No hemos tratado de ser exhaustivos, sino simplemente indicativos y ejemplarizantes. Todos los que habéis pasado por Feyda durante años, sea como cursillistas, monitores, padres de familia, profesores, colaboradores en campañas de evangelización rural, de catequesis, de liturgia, de animación de grupos de campamentos, de pascuas juveniles, convivencias y encuentros de formación, en las actividades del Colegio Santísimo Sacramento-Feyda de Alicante, de la Escuela de Tiempo Libre Feyda, o en las Adopciones Internacionales… tenéis vuestros nombres escritos con letras de oro en este documento de reconocimiento y gratitud de la Asociación, aunque no figuréis en este listado. Gracias a todos y a todas. Que Dios os lo pague y que vuestra historia con Feyda no acabe aquí: Feyda os sigue necesitando, queremos seguir contando con vosotros y vosotras…

Comunidad del Olivar

Nuestro primer recuerdo agradecido vaya dirigido a ese grupo de primera línea: “Comunidad del Olivar” se llamaban, que dedicaron veranos y veranos a la evangelización rural en zonas depauperadas de la geografía española: Aceña de la Borrega (Cáceres); Torme (Burgos), Villavicencio (Valladolid), Dehesa de Letur (Albacete), Jabaloyas (Teruel) Mogente (Valencia), en conexión con Caritas de Alicante… He aquí algunos de los nombres con derecho propio a figurar en este listado:

Hijas de la Caridad: Sor Petra Díez, Sor Aurora Bernardo, Sor Nieves García Yarritu, Sor Ana González, Sor Milagrosa Zamarrón, Sor María Ángeles González, Sor Adelina Gurpegui, Comunidad de Hijas de la Caridad de El Pino (cerca de San Pedro de Alcántara, Badajoz), que fueron las impulsoras y colaboradoras imprescindibles de las primeras acampadas de evangelización rural en Aceña de la Borrega. Nuestro reconocimiento especial a la Superiora de la Comunidad del Pino, Sor Mª Teresa Franco, más tarde visitadora de la Provincia de Sevilla, que siempre nos apoyó con decisión y entusiasmo).

Grupo de enfermeras de Vitoria, que fueron pioneras, como grupo constituido de jóvenes inquietas, en las primeras acampadas de evangelización rural en Aceña…

Comunidades del Olivar de Baracaldo (Vizcaya), MadridCorrales de Buelna (Santander)…

Sacerdotes, religiosos, seminaristas… Especial mención merecen los siguientes, por su asiduidad y entusiasmo: José María Alonso del Val, franciscano; y los Paúles Miguel Sánchez AlbaFernando del CastilloFelipe NietoMikel SagastagoitiaManuel Casamayor Prieto

Misiones Ad Gentes y Populares

También hubo voluntarios que dedicaron sus veranos a la evangelización “ad gentes”, en Honduras, Bolivia, y otros países de América: Francisco Javier Fernández Chento, Marcos Pereda Barroeta y su hermana Naia, Dani Gutiérrez, Maria Ángeles Palmí, Celia Almoncid.

Ha habido y sigue habiendo colaboradores en las misiones populares, sello y signo de identidad de los paúles del mundo entero. Por eso, su nombre eclesial es Congregación de la Misión y su lema “Me ha enviado a Evangelizar a los pobres”, principalmente de las aldeas.

Desde la exigencia del espíritu misionero, siempre nos preocupó la colaboración económica a nuestras misiones vicencianas, especialmente a la Misión de la Provincia de Zaragoza en Honduras y a la misión de las ijas de la Caridad de Bolivia (por la vinculación especial de algunas Hermanas españolas, residentes en aquel país, con la Asociación). No sólo contribuimos, desde la Asociación Feyda, al programa de becas al estudio del colegio de Puerto Cortés de los Paúles, con cantidades anuales importantes, sino que utilizamos todas las mediaciones a nuestro alcance para canalizar, hacia estas misiones, decenas de miles de euros a lo largo de los años.

Mención especial merece el grupo responsable del rastrillo misionero de Mogente (Valencia), con nombres propios como protagonistas (Rocío, Tere, Vicente y su párroco don Antonio). Con el dinero de estos rastrillos misioneros se financió la construcción de la Iglesia de Nuestra Señora de Miraflores, una de las más emblemáticas de nuestra misión de Honduras.

También hay que dejar constancia agradecida de las cuantiosas aportaciones de dinero del rastrillo misionero de Mogente, animados y estimulados por la Asociación, al sostenimiento y autofinanciación de la residencia de estudiantes de Tacata, cerca de Cochabamba (Bolivia), dirigida por las Hijas de la Caridad. Sor Gloria Expósito, americana de nacimiento, nos guarda eterna gratitud.

Nuestro coordinador general de Profesores, Richard Fields, después de haber visitado nuestra misión como voluntario, envió un donativo personal de 12.000 euros; con él se financió la Iglesia de Nuestra Señora del Camino, que debió llamarse de “Blessed Edmon Rise”, fundador de los Hermanos irlandeses de la Salle, según la intención del donante.

Desde la sede oficial de Feyda en Denver conseguimos, gracias a la buena gestión de los miembros de Feyda que allí estaban, María Jarabo, Daniel Esteban,  Lidia La Cruz y Tara, profesora americana, que la Provincia de Paúles del Centro de EEUU, con la mediación del P. Prudencio Rodríguez, enviase, desde el Departamento de recursos sociales de la Provincia, 10.000 dólares al proyecto de becas de estudio de nuestra misión en Puerto Cortés.

El P. José Luis Indurain, a la sazón Superior de Puerto Cortés, en el año 2004 firmaba un documento acreditando haber recibido donativos sucesivos de la Asociación Feyda por el montante total de 40.000 Euros.

Todos estos gestos y colaboraciones crearon en la Asociación Feyda de la primera época, una corriente de empatía y sensibilidad hacia nuestra misión de Honduras difícil de valorar en su justa medida.

2 Comentarios

  1. Noe

    Al leer este post no he podido evitar rememorar una a una todas las personas que en él se nombran y a tantas otras que en él se intuyen… A todas ellas las recuerdo con caras sonrientes, y da gusto!
    Los años que pasé en Feyda me traen maravillosos recuerdos de personas, lugares y obras, tanto en verano como en Navidad y Semana Santa… y me enorgullezco de ser ‘chica-Feyda’.

    Un fuerte abrazo a todos!
    Noe Barbed

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  2. floren

    Gracias a vosotros por dejarnos colaborar como monitores.
    Fueron unos veranos que no olvidaré y recuerdo con cariño.
    Gran idea este blog,os seguirè la pista.

    Responder

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