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Mis recuerdos en Feyda – Testimonio de Richard Fields (primera parte)

Mis recuerdos en Feyda – Testimonio de Richard Fields (primera parte)

Primer encuentro

Me encontré por pura casualidad, hace casi 30 años, con Mr. Richard Fields en una de mis visitas a Dublín. Lo que en lenguaje vulgar llamamos casualidad o coincidencia es providencial en lenguaje cristiano… Desde el principio, por psicología del sentido común elemental, me di cuenta de que me encontraba ante una persona excepcional: animado, generoso, disponible, con gran capacidad de entrega al servicio de los demás. Y desde luego con gran sensibilidad cristiana. Su manera de hablar y las experiencias que me decía haber tenido anteriormente lo delataban… Con seguridad que no dejaba lugar a dudas, me afirmó con rotundidad: ‘I´ll give you a hundred per cent of my possibilities as a qualified teacher…”

Era un regalo de Dios poder contar con un profesor experimentado de estas características, en un momento en que encontrábamos dificultades para asegurar la presencia de profesores nativos cualificados para nuestros cursos de inglés de verano, que iban creciendo en número sorprendente; y todavía más: su esposa Mary también era profesora… y tenían tres niñas: Helen, Sarah y Mary Therese….,que bien podían practicar el inglés con nuestros cursillistas, a la vez que aprendían español… No se podía pedir más en aquel momento.

Desde aquel verano de 1990 hasta el 2008 Richard y Mary Fields han hecho un servicio a Feyda difícil de evaluar en su justa medida, proveyendo profesores nativos para nuestros cursos, distribuyéndolos, asesorándolos en el desempeño de sus funciones, elaborando las programaciones correspondientes para nuestros centros etc. Merecen un lugar muy destacado en nuestro memorandum de agradecimientos entre los colaboradores de nuestra institución. Que Dios les bendiga y se lo pague como sólo Él sabe hacer…

Otros servicios de inestimable valor

Pero, aparte de estos servicios pedagógicos, la familia Fields ha hecho otros muchos servicios a la Asociación Feyda: durante años nuestros monitores de Dublín se han hospedado en su casa durante los veranos. Los responsables de la Asociación, en sus viajes a Dublín se han hospedado en su casa como si de familiares íntimos se tratase; también nuestros cursillistas, en circunstancias especiales, han sido acogidos y ayudados por la familia.

En admirable sintonía con los valores cristianos de Feyda

Pero todavía quiero resaltar también otro aspecto que, a mi modo de ver, es el más importante: la familia Fields se ha dejado impregnar del espíritu de Feyda en muchos sentidos. Richard, que, desde que ejerce como profesor, ha dedicado parte importante de su tiempo a trabajar voluntariamente con jóvenes marginados, ha utilizado el espíritu y los métodos pastorales de Feyda para sus jóvenes… El mismo se dejó impactar por la experiencia de algunos de nuestros monitores voluntarios en países en vías de desarrollo y decidió venirse conmigo a conocer la realidad de nuestra misión de Honduras… Al volver de aquella experiencia en Honduras ejerció su influencia sobre algunos de sus amigos pudientes y consiguió 12.000 libras (más de 15.000€ actuales) para construir una iglesia en nuestra misión, la que hoy se llama ‘Nuestra Señora del Camino’.

Y la llama misionera de Richard no se ha apagado: después de haber terminado sus tareas en Feyda, jubilado ya, durante los meses de mayo y junio, con la aquiescencia de su mujer y de sus hijas, pasó dos meses de misionero seglar en regiones depauperadas de Bolivia, concretamente en Cochabamba…

Gracias enormes a Richard, por tu coraje cristiano y por tu entrega a la causa de los desheredados de nuestra sociedad… Ojalá el testimonio verbal y vivencial de Richard Fields y su familia provoque a los pusilánimes e indecisos, y surjan más vocaciones misioneras seglares adultas, a nivel individual y en familia…

Nota importante: En el próximo artículo de este blog, publicaremos el testimonio autobiográfico de Richard, en inglés, con el fin de que conserve su sabor original y también como homenaje y recuerdo viviente de su presencia en Feyda. De este modo facilitamos también el que los profesores irlandeses que pasaron por Feyda, durante tantos años, entiendan su testimonio y nuestros monitores y cursillistas practiquen el idioma que, con tanto esfuerzo, trataron de transmitirles. De todas las frases proverbiales de Richard me quedo con esta, que frecuentemente repitía a sus jóvenes “Stand on your two feet”, cuya traducción libre podría ser “mantente firme en tus convicciones o decisiones”.

P. Félix Villafranca

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