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Ser joven es un estado del alma

Ser joven es un estado del alma

Introducción

Parece de chiste, pero es una realidad constatable que ser joven no depende solo de los años que uno tiene, sino de las actitudes permanentes ante la vida y ante las realidades que nos rodean. A lo largo de mis muchos años he encontrado personas mayores con mentalidad abierta, proyectados hacia el futuro, llenos de vitalidad, dispuestos a hacer algo por los demás. Se enfrentan a los problemas cotidianos con actitud positiva, siempre con la confianza de que nada es imposible en esta vida, cuando uno pone todo lo que está de su parte para remediarlo, contando con la ayuda de Dios, su propio tesón y el apoyo de las personas de buena voluntad en las que pueden confiar.

Por el contrario, aunque he tenido el privilegio de contar, a lo largo de mi vida, con la colaboración de jóvenes excepcionales en mis actividades pastorales, también he encontrado algunos con actitudes pesimistas, indecisos, apocados, sin ganas de embarcarse en algo que merezca la pena y exija un esfuerzo continuado. Parece que el ideal de vida de estos jóvenes es vivir su vida, a su aire, entendiendo por ello hacer lo que les viene en gana, sin que nadie les moleste o les extorsione. Sus opiniones y opciones de vida es ir pasando con el menor esfuerzo posible.

Y me he decidido a hacer unas reflexiones sobre este tema, en la esperanza de poder empujar a los pusilánimes, a los faltos de arranque. Invito a todos a ponerse a caminar en búsqueda de su mejor yo, como quijotes a lo evangélico, convencidos de que el mundo cambia a mejor cuando yo me lanzo al vacío de construir un mundo nuevo, porque este en el vivo no me gusta, porque hay personas que sufren y yo puedo aliviar su sufrimiento, personas que son víctimas de la injusticia y yo puedo gritar por ellas, personas maltratadas y yo puedo acoger, personas solas y yo puedo acompañar.

Existe un montón de materiales que van en esta dirección. He encontrado algunos que pueden iluminarnos a todos. Os invito a reflexionar serenamente sobre ellos.

Y este es el primero, sin autor conocido:

Ser joven…

Las huellas de la vejez
se marcan en el estado mental…
Si le pones esperanza al paso del tiempo,
le pones color al cielo de tu ventana…
le pones sueños a los nietos…
temple a las emociones…
amor a la convivencia…
y sabor a la amistad….
¡Eres joven!

Si tienes el pensamiento de filósofo…
la voluntad de roca…
la mentalidad de sabio….
la maniobra del timonel
y la voz alerta…
¡Eres joven!

Si usas la mente en las cosas placenteras y positivas…
Si usas el cuerpo en actividades calmadas y reconfortantes…
Si usas el corazón en latidos de amor…
Si crees en ti…En la vida… Y en Dios…
¡Eres joven!

Si siempre tienes una flor que recoger…
un algo que dejar…
una vela que encender…
una ventana que abrir…
un pájaro que cante…
un asombro en los ojos…
una sonrisa en los labios…
y un niño en el corazón…
¡Eres joven!

Mientras te retoñe el deseo…
te alumbre la ilusión…
te tiemblé alguna cuerda…
te nazca algún reto…
te caliente alguna lágrima…
te descanse alguna oración…
te ilumine algún recuerdo…
te seduzca alguna estrella…
y sepas respirar la vida para enaltecerla…
¡Te morirás joven!

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