Menú

Oración de fin y comienzo del año

Oración de fin y comienzo del año

Introducción.

Vivimos demasiado de prisa, sin pararnos a pensar demasiado ni de dónde venimos y hacia dónde vamos: somos como caminantes autómatas de piñón fijo, o sincronizados por el ritmo frenético de la vida diaria, llamada moderna.

Dependemos de los hábitos, de las costumbres sociales, de lo que hacen o dicen los demás. Y encima reclamamos, orgullosos, el derecho a ser yo mismo, a decidir lo que yo, y solamente yo, decida sobre mí mismo y sobre mis decisiones. Y proclamamos a boca llena: Yo soy libre

¡Cuanto cambiarían las cosas en mi vida personal y de relaciones sociales, si vez en cuando nos hiciésemos estas preguntas aparentemente insidiosas:

  • ¿Por qué hago esto o lo otro?
  • ¿Por qué no me atrevo a romper estos tabúes o presiones sociales?
  • ¿Por qué, mi ideología, sea de tipo social, político, religioso, ambiental, me impide pensar desde mi razón, desde mi conciencia bien formada, desde mi experiencia vital?
  • ¿Qué parte de mis decisiones personales han sido influencias por la costumbre, por el ambiente, por influencias no del todo matizadas ni ponderadas?
  • ¿Qué quiero hacer de mi vida? ¿Hacia donde voy? ¿Cuáles son mis objetivos fundamentales en la vida?
  • ¿Cuántos años puedo vivir? ¿Cómo quisiera haber vivido, al final de mi camino?
  • ¿y, si es cierto que hay un más allá, al menos hipotético, del que me van a pedir cuentas, que responderé?

Y, sin embargo, es sensato pensar en estas cosas, aunque sea solo por un por si acaso. Mucho más si tomamos conciencia de que la persona humana es un ser racional, dotado de inteligencia y de corazón o de impulsos vitales fuertes, hasta el punto de poder decir con el filósofo: “Hay razones del corazón que la razón no comprende”

Pues bien, el fin de Año y comienzo de Año nuevo nos brinda una ocasión de oro para pararse, tranquilos, mirando al sol naciente, el sol de la luz nueva, y pensar, relajados, en estas cosas. La fe en Dios y en su enviado, hecho niño, da una nueva dimensión a nuestra razón puramente humana. Los testigos presenciales, a lo largo de la vida de este Niño, que nos nace en Belén, garantizan su mensaje de Paz, Justicia y amor, envueltos en Misericordia y Perdón. Él nos dice que somos hechura de Dios: puro don gratuito de Dios, llamados a una vida nueva, que comienza desde ya y culmina en el encuentro definitivo con El. Seamos agradecidos por los dones recibidos y humildes para reconocer nuestras limitaciones y caídas.

Y pongámonos en camino en este año que comienza para que sea realmente un Año Nuevo de verdad.

Descarga el Power Point pulsando sobre el icono:

ppt 

Texto íntegro de la presentación

Oración de fin y de principio de Año.

Señor, Dios, dueño el tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año quiero darte gracias por todo aquello que recibió de ti.

Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no puedo ser. Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos, y lo que con ellas pude construir.

Te presento las personas que a lo largo de estos estos meses amé, las amistades nuevas y los antiguos amores, los más cercanos a mí y los que están más lejos, los que me dieron la mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Pero también, Señor, hoy quiero pedirte perdón; perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado.

Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, y perdón por vivir sin entusiasmo. También perdón, Dios mío, por la oración que poco a poco fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte. Por todos mis olvidos, descuidos y silencios, nuevamente te pido perdón.

En los próximos días iniciaremos un nuevo año y detengo mi vida ante el nuevo calendario aún sin estrenar y te presento estos días que solo Tú sabes si llegaré a vivir.

Hoy te pido para mi y los míos la Paz y la Alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y Paz.

Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene solo de bendiciones y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y de alegría, para que cuantos conviven conmigo o se acerquen a mi encuentren en mi vida un poquito de Tí.

Danos un año Feliz y enséñanos a repartir Felicidad. Amen.
Y… Felices fiestas en Paz, Amor y _Felicidad.
Con todo mi cariño para ti.

 

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Archivos

Comentarios recientes