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Joven, levántate y anda

Joven, levántate y anda

Ambientación 

¿A qué suena esta frase? ¿A acusación o reproche velado? ¿A estímulo ante la inercia de los jóvenes de hoy? ¿A palabra amistosa que invita a los jóvenes a superarse a sí mismos, a pesar de los tiempos difíciles que corren? ¿Tiene, quizás, resonancia evangélica? Jesús, varias veces, en el evangelio, dice esas o parecidas palabras: a los enfermos, largo tiempo impedidos, incluso a algunos muertos a los que resucita.

Quizá un poco de todo eso. Lo que sí puedo decir con certeza es que para los mayores suena a preocupación, y preocupación seria porque, a nuestros ojos, los tiempos han cambiado, y mucho: las nuevas generaciones ya no son como eran las nuestras.

En diálogo abierto, vamos a intentar entendernos. Y vamos a intentar juntos encontrarnos, compartiendo lo mejor de nosotros, de los unos y de los otros. Y si tomamos como referencia los valores permanentes que nacen de la propia conciencia y del mejor referente de vida de todos los tiempos, mejor que mejor.

“Hagan lio, jóvenes, hagan lio”

Estas palabras, que suenan a revolucionarias, las pronunció el Papa Francisco en la primera homilía de la JMJ en Rio de Janeiro, (Brasil). Y provocó una revolución periodística mundial: todos los rotativos del mundo mundial se hicieron eco de esta frase. Jamás un Papa había hablado así a los jóvenes. ¿Y qué es hacer lío para el Papa Francisco? Dejemos que él mismo nos lo diga. Resumiré en brevemente, a lo largo de esta reflexión el contenido revolucionario de esta homilía memorable, y de otras alocuciones del Papa a los jóvenes. Ahí van algunos dardos:

“Acá en Rio va a haber lío…Quiero lío en las diócesis, que se salga afuera… Quiero que la Iglesia salga a la calle, quiero que nos defendamos de todo lo que sea mundanidad, de lo que sea instalación. de lo que sea comodidad, de lo que sea clericalismo, de lo que sea estar encerrados en nosotros mismos… “

Los otros grandes líos que el Papa propone a los jóvenes.

El Lío de las bienaventuranzas

“No licúen la fe en Jesucristo… Lean las bienaventuranzas que les va a venir bien. Y si queréis saber qué cosa práctica tenéis que hacer lean Mateo 25, que es el protocolo con el cual nos van a juzgar. Con esas dos cosas tienen el programa de acción. No necesitan leer otra cosa. Se lo pido de corazón”.

Misión: Id y haced discípulos

“Es el mandato de Cristo Resucitado: Id, salid de vosotros mismos, de toda cerrazón para llevar la luz y el amor del evangelio a todos, hasta las extremas periferias de la existencia. Y fue precisamente este mandato de Jesús lo que confié a los jóvenes que llenaban, hasta donde se pierda la vista, la playa de Copacabana”.

Corazón transformado en esperanza

“Un corazón joven, que acoge el amor de Cristo, se transforma en esperanza para los demás, es una fuerza inmensa… Vosotros, chicos y chicas, debéis transformarnos y transformaros en esperanza. Esta es vuestra tarea…”

Acogida, fiesta y misión

“Somos amados por Dios, que es nuestro Padre y que ha enviado a su hijo Jesús para hacerse cercano a cada uno de nosotros y salvarnos, a perdonarnos todo, porque él siempre perdona, porque es bueno y misericordioso. Recordad: acogida, fiesta y misión. Tres palabras: acogida, fiesta y misión. Que estas palabras no sean solo un recuerdo de lo que tuvo lugar en Río, sino que sean alma de nuestra vida y de la de nuestras comunidades” (Audiencia en el Vaticano, 4 de Sept. De 2013).

Ser discípulo en misión

“Jesús se dirige a cada uno de ustedes: <Que bonito ha sido participar en la Jornada Mundial de Juventud, vivir la fe junto a jóvenes venidos de los cuatro ángulos de la tierra, pero ahora, tú debes ir y transmitir esta experiencia a los demás> Jesús te llama a ser discípulo en misión. A la luz de la palabra de Dios que hemos escuchado… ¿Que nos dice hoy el Señor? Tres palabras: vayan, sin miedo para servir”.

Dar testimonio de la fe

“La experiencia de este encuentro no puede quedar encerrada en su vida o en el pequeño grupo de la parroquia, del movimiento o de su comunidad. Pero, ¡cuidado! Jesús no ha dicho: si quieren, si tienen tiempo, vayan, sino que dijo: <Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos>. Compartir la experiencia de la fe, dar testimonio de la fe, anunciar el evangelio es el mandato que el Señor confía a toda la Iglesia, también a ti ; es un mandato que no nace de la voluntad de dominio, de la voluntad de poder, sino de la fuerza del amor, del hecho de que Jesús ha venido antes a nosotros, no nos dio algo de sí, sino se nos dio todo él; él ha dado su vida para salvarnos y mostrarnos el amor y la misericordia de Dios…Jesús no nos trata como esclavos, sino como a personas libres, amigos, hermanos; y no sólo nos envía, sino que nos acompaña, está siempre a nuestro lado en esta misión de amor”

El evangelio es para todos

“El evangelio no es para algunos sino para todos. No es sólo para los que nos parecen más cercanos, más receptivos, más acogedores. Es para todos. No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cualquier ambiente, hasta las periferias existenciales, también a quien parece más lejano, más indiferente. El Señor busca a todos, quiere que todos sientan el calor de su misericordia y de su amor”

Sin miedo

“A los que tienen miedo les recuerda el miedo de Jeremías cuando fue llamado por Dios para ser profeta: < ¡Ay, Señor, Dios mío! Mira que no sé hablar, que sólo soy un niño> También Dios les dice a ustedes lo que le dijo a Jeremías: <No les tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte> (Jer.1,6.8) Él está con nosotros. <No tengan miedo>. Cuando vamos a anunciar a Cristo, es él mismo el que va por delante y nos guía.”

Dar testimonio en primera persona del amor de Dios

“San Pablo, en la lectura que hemos escuchado hace poco, decía: <Me he hecho esclavo de todos para gana a los más posibles> (1Cor. 9,19). Para anunciar a Jesús Pablo se ha hecho “esclavo de todos”. Evangelizar es dar testimonio en primera persona del amor de Dios. Es superar nuestros egoísmos, es servir inclinándose a lavar los pies de nuestros hermanos como hizo Jesús” (Homilia en la playa de Copacabana).

Todos los entrecomillados de estas reflexiones han sido extraídos del libro “Queridos Jóvenes”, pags. 11-14, cuyos autores son Mario Pardos y Emilio Otero. Es un libro que recomiendo a todos los Jóvenes que quieran conocer el pensamiento del Papa Francisco respecto a los jóvenes.

Ahora te toca a ti, joven: ¿Qué vas a hacer este verano?

No basta con dejarse interrogar, ni siquiera con emocionarse: hay que ponerse en marcha. Y el verano es un tiempo propicio. La Familia Vicenciana puede ofrecerte caminos para hacer de tu verano un proyecto de servicios a los demás: barrios pobres, niños desestructurados, campo de trabajo… Hasta una convivencia en Pamplona, que te haga reflexionar sobre un proyecto de vida nueva, que puede cambiar tu vida, de arriba abajo. Atrévete a intentarlo. Te digo el contacto; es un compañero de Comunidad, recién estrenado en el sacerdocio, lleno de ilusión y de arranque joven, como tú. Atrévete a hablar con él. Este es su teléfono: 696806509. Se llama Josico. Si le llamas, te sonreirá y te explicará las muchas opciones que tienes para llenar tu verano de sentido y del que no te olvidarás fácilmente.

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