Menú

Déjame verte, Señor

Déjame verte, Señor

Parte tú el pan, Señor resucitado,
que te queremos ver resplandeciente.
Todo ha pasado ya, Tú, complaciente,
enséñanos la herida del costado.

Si lavara el amor el lacerado
rostro de la amargura resistente,
más te amara por verte sonriente.
Por verte, mi Señor, glorificado.

Reencuéntrame de nuevo en la calzada.
Camino solo, errante, sin abrigo.
Si tú lo quieres, yo soy tu testigo.

Extraviado y en noche ya cerrada,
y en tu divino pié, como una almohada,
permíteme, Señor, soñar contigo.

Vicente Hernández,
Director de SSVP de Albacete

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacto