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Nos vemos en la J.M.J.

Nos vemos en la J.M.J.

¿Sabes, Vicente? Me han llamado unas cuantas jóvenes mayorcitas de JMV de Madrid y me han dicho alborozadas que el tema de diálogo de hace unas semanas sobre los “indignados” ha levantado un gran revuelo, y parece que en positivo… La mayoría de los nuestros se ha dado cuenta, por fin, de que sintonizar con el espíritu originario de nuestra fundación exige un compromiso serio por la causa de los pobres y desheredados y que esto, a su vez, implica riesgos y hasta enfrentamientos dialécticos, porque no todos ven las cosas de la misma manera…

¡Cómo me alegro, Luisa! También yo he percibido algo en este sentido en mis contactos con otros grupos de los nuestros, las AIC, Las Conferencias que llevan mi nombre, Feyda, La Asociación de la Medalla… ¿Qué sé yo? Ha habido empatía general, aunque no en todos al mismo nivel ni con el mismo entusiasmo. Bastantes dudan de la credibilidad de las declaraciones públicas de los de 15M. Habrá que esperar a ver cómo se desarrollan las cosas en un futuro próximo. Pero, en fin, parece que la sintonía con los pensamientos y con el acuerdo final entre Pili Y Pablo ha sido ampliamente mayoritaria entre nuestros grupos…

Ha surgido, sin embargo, entre ellos un nuevo tema de debate… Conviene tenerlo en cuenta  y dialogarlo previamente entre tú y yo, por si acuden de nuevo a nosotros. ¿Qué te parece, Vicente, si lo hacemos mientras paseamos por el jardín? La tarde  está muy suave, parece otoñal, y a mí me apetece hoy pasear más que sentarnos…

Como quieras, Luisa, a mí me da lo mismo…, pero, casi prefiero andar para estirar un poco las piernas, ya que he estado demasiado tiempo sentado…Tú dirás, de que va la  cosa en estos momentos…

Es  con relación  a lo del encuentro con el Papa…; algunos, no sé cuántos, ni en qué porcentaje, no están de acuerdo del todo en que se haya suprimido este año el encuentro de Benagalbón, sustituyéndolo por el encuentro  de la juventud con el Papa… Dicen que este encuentro está bien para los que habitualmente no tienen nada, pero que para ellos es mucho más vivo, práctico  y enriquecedor el encuentro de Benagalbón…

Aunque nos extrañe, Luisa, parece natural que algunos, los más habituados al encuentro intimista de Benagalbón, les parezca demasiado disperso y aventurero lo del encuentro mundial de jóvenes… Pero ya verás cómo en cuanto conecten con  otros jóvenes vicencianos, y no vicencianos, de otros países y continentes, que comparten sus mismas inquietudes e ilusiones cristianas, la cosa cambia radicalmente… Habría que prevenir a estos jóvenes disconformes de los riesgos de los grupos “estufa”, de los que ya se viene hablando, y orientarles  hacia  unas nuevas perspectivas de comunicación e interrelación. Vivimos en la hora de la comunicación planetaria y cuanto antes nos adaptemos a esta nueva dimensión pastoral mejor que mejor…

Tratemos de aclararles las ideas  y desvanecer sus prejuicios… En una sociedad como la nuestra, en la que lo cristiano, los valores permanentes de la persona parecen batirse en retirada, es significativo e impactante ver a tanta juventud de todas las latitudes, reafirmarse en su fe, a la luz del día, gritar a los cuatro vientos sus ideales e ilusiones, hacer públicas, sin miedos, sus expectativas y esperanzas de crear una sociedad y unas relaciones nuevas, desde otros parámetros… ¿No te parece, Vicente?

Desde luego que sí, Luisa. Ese es un aspecto positivo de los llamados “indignados” que se podía recomendar a los nuestros: NO TENER MIEDO A PROCLAMAR BIEN ALTO NUESTROS IDEALES… Al fin y al cabo, también nosotros, como cristianos, tenemos razones más que sobradas para estar “indignados” con una sociedad hueca, evasiva, indiferente ante tanta injusticia y sufrimiento humano… Y  no digamos nada ante tantos jóvenes pasotas y vacíos del botellón y de las orgías de fines de semana… Si no gritamos ante tantos abusos manifiestos, ¿no se nos podría aplicar aquello del evangelio de que los hijos de las tinieblas son más sagaces para sus intereses que los hijos de la luz? ¡Qué ocasión tan especial, casi única, para los nuestros de tomar posturas claras y valientes, de vocear ante los jóvenes del universo mundo que no todos los jóvenes son iguales, que ser joven de verdad es algo bien distinto de dejarse llevar por el epicúreo instinto de “mientras seas joven disfruta de la vida y déjate llevar por la corriente, antes de llegar al crepúsculo de la vida…!

Pero hay algunas y algunos de los nuestros que también hacen autocriticas constructivas y, sin embargo, siguen sin estar de acuerdo, del todo, con este montaje de las Jornadas Mundiales de la Juventud. Denuncian el espectacular montaje burocrático que supone, los subidos costes financieros, las alianzas con los poderes facticos, léase poderes políticos, empresas, bancos, entidades que nada tienen que ver con todo esto… Algunos van mucho más allá y nos alertan del riesgo de que esta alianza con los poderes fácticos suponga, de facto, la claudicación  de nuestra misión profética  de denuncia contra los abusos manifiestos de dichos poderes facticos, en forma de corrupciones de mil tipos, ganancias abusivas en sus negocios y un largo etc. Estas alianzas encierran en sí mismas una emboscada solapada, insinúan, de modo más o menos manifiesto, los sectores críticos…

Pues puede que haya algo de cierto en toda esta crítica negativa, Luisa: el ser humano es muy complejo y hasta en las acciones más bellas y nobles pueden solaparse intenciones no del todo limpias ni elevadas. Pero, ni todo lo que  parece bueno es tan bueno, ni todo lo que parece malo es tan malo: hay que ser lo suficientemente perspicaces y lúcidos para saber ver las cosas desde distintos ángulos, utilizar gafas de distintas graduaciones y colores,  según las circunstancias… En el evangelio también encontramos escenas que pueden iluminar estas situaciones. Ante la aptitud  dura de los que critican a la pecadora publica del despilfarro de derramar un ungüento carísimo sobre sus pies, con el pretexto de que mejor era habérselo dado a los pobres, Jesús la defiende viendo en ella el gesto de un corazón agradecido… Nadie critica tan duramente  a los ricos y opresores de los pobres como Jesús, sin embargo, también Él se deja acompañar e invitar  por los ricos y poderosos: Zaqueo, Nicodemo, la familia de Lázaro, Marta y María…, y algunas de las mujeres que lo acompañaban y ayudaban con sus bienes podemos catalogarlos entre la clase alta de hoy… Eso sí, tendremos que estar siempre alerta y no dejarnos seducir por estos gestos de los poderes fácticos, como dicen los críticos… Cada cosa a su tiempo: dispuestos a aceptar estos gestos de una supuesta buena voluntad, pero, manteniendo la lengua afilada y el ánimo enhiesto, para defender, a todo trance, a los pobres y desheredados de los abusos de los poderes que  mueven los hilos de una sociedad corrupta y abusiva… Los pobres y desheredados son la herencia permanente de los que quieren ser nuestros seguidores e imitadores…

Estás inspirado, Vicente… Pero déjame añadir algún otro tipo de críticas que me han transmitido algunos de los nuestros… “Muy bien, dicen, vamos a juntarnos probablemente más de un millón de jóvenes de todo el mundo, varios cientos de miles de jóvenes  de nuestro país… Se habla de una posible primavera de la iglesia de los jóvenes en España, y en el mundo… ¿Pero va a ser esto realmente así? ¿No va a quedarse finalmente en un estupendo folklore multitudinario con nostalgias de buenos recuerdos, pero sin calar profundamente en las vidas de estos jóvenes? ¿Qué pasó con los impresionantes encuentros  de Juan Pablo II en Cuatro Vientos, en la Plaza de Colón de Madrid y en tantos otros lugares de nuestra geografía?”

Siempre con la crónica negra y pesimista de los miopes… ¿Y qué pasó con las multitudes que siguieron a Jesús en sus múltiples correrías evangelizadoras…? Al final, sólo unos pocos le siguieron de verdad… Pero estos pocos cambiaron el mundo y el rumbo de la historia… Levanta el ánimo de tus chicas, Luisa, como yo intento hacer con los chicos, enseñémosles a ver los horizontes limpios y diáfanos que se esconden detrás de los nubarrones de las perspectivas cercanas de nuestro entorno inmediato, que aprendan a adentrase en el corazón de sus amigos y acompañantes y verán, bajo el caparazón opaco de los más displicentes, tesoros de bondad y de buena voluntad… Es a ellos y a ellas, precisamente a ellos, a los nuestros, a nuestra familia joven vicenciana, a quienes corresponde despertar a sus amigos y amigas pasotas de hoy de su letargo vital, abrirles nuevas perspectivas de vida, alumbrar nuevas ilusiones… ¿Cómo? Sencillamente vibrando ante la visita del Papa, participando con entusiasmo en las reuniones de reflexión y en las celebraciones, contagiándoles las vibraciones de pertenecer a un grupo de jóvenes vicencianos que sacrifican parte importante de su tiempo a mejorar interiormente sus vidas, desde la reflexión y la oración y, a la vez, a ayudar a los  carentes de recursos humanos, a los pobres y olvidados de nuestra sociedad… ¡Que ocasión, Luisa, qué ocasión de revitalizar nuestro carisma, de recuperar lo mejor de lo que dicen que son!

Sigues más inspirado aún, Vicente. Siento el calor de tus palabras como en los tiempos   de nuestra juventud en San Lázaro. ¡Cómo me hacías vibrar entonces! Insistiendo en lo tuyo, habrá que recordar a estos jóvenes pesimistas y agoreros que también entre los seguidores de Jesús había curiosos, folkloristas, buscadores de algo nuevo, movidos por rumores y extrañas informaciones sobre un personaje milagrero… Pero alguno, algunos, de estos buscadores de novedades volvieron transformados del encuentro con aquel hombre, llamado Jesús de Nazarez: un tal Zaqueo, usurero y ladrón, volvió cambiado en San Zaqueo, que reparte sus bienes a los pobres y a aquellos a los que había estafado… Una tal María Magdalena queda transformada en la nueva María, Santa María Magdalena, que todos conocemos, ejemplo y referente de tantas vidas rotas por los excesos del sexo y de los placeres banales del mundo, pero que quieren cambar de rumbo, como María magdalena…

Veo, Luisa, que tú tampoco andas mal de  reflejos… Quizá algunos, los más pesimistas de los nuestros, todavía nos digan que todos esos casos espectaculares son eso, “casos espectaculares, lejanos, impensables en nuestros tiempos…”  Habrá que decirles que no están de todo en lo cierto: que esos cambios radicales se dan también en nuestro tiempo, que se enteren de lo de la nueva comunidad de vida “Jesu communio”, integrada por cerca de 200 religiosas contemplativas, de edades comprendidas entre los 25 y los 35, la mayoría de ellas con carreras universitarias,  expertas navegantes por las redes sociales, cargadas de ilusiones propias de su edad y de su tiemplo… Pues bien, muchas de ellas cambiaron su rumbo de vida precisamente en alguno de los encuentros de la juventud con el Papa… Y lo dejaron todo, como Pedro su barca y sus redes, como tantos otros a lo largo de la historia… “Y lo que éstas y otros hicieron, ¿Por qué no yo, con  nombre y apellidos…?”

Podríamos contarles mil historias de tantos cambios radicales de los que hemos sido testigos presenciales en otros tantos encuentros juveniles con el Papa: en Buenos Aires, en París, en Toronto, en Denver, en Australia… Las grandes transformaciones de vida se dan en el silencio del corazón, en lo pequeño, en lo sencillo, en la búsqueda sincera de la verdad, cosas que pueden darse inmersos en la multitud… Basta predisponerse interiormente, abrirse de par en par a lo que Dios quiera comunicarnos en el momento adecuado… ¡Cuantas cosas cambiarían en los jóvenes en general y en nuestros jóvenes en particular si se acudiese a estos acontecimientos a corazón abierto, sin miedos, sin escudos protectores…

Tú, tan perspicaz como siempre, Luisa… Me has dado una idea estupenda para terminar ya, si no queremos enrollarnos demasiado… Y es tratar de resumir para los nuestros las actitudes con que deben prepararse para acudir, mejor, para zambullirse de cuerpo entero en este acontecimiento excepcional, quizá, para muchos, único, en sus vidas. Son las siguientes:

  • Olvidarse de los problemas del curso pasado y de las incógnitas del futuro: vivir con toda intensidad el aquí y ahora…
  • Ir más allá del sentido literal de las palabras que se escuchen: intentar descubrir el sentido profundo de lo que se quiere decir, penetrar en el santuario de las intenciones y de las actitudes…
  • Admirar, contemplar, sumergirse en la oración, en las celebraciones… Mantener siempre una actitud positiva y creativa: no somos extraños visitantes, sino participantes creativos…
  • Hacer provisiones para el invierno de nuestra vida interior y de nuestras ganas de comprometernos, como laboriosas hormigas previsoras…
  • Pero, ante todo, estar dispuestos a abrir página nueva en nuestro libro de ruta en la fidelidad a las llamadas de Dios y de disponibilidad al servicio de los pobres desde el más exigente espíritu que les dejamos como herencia.
  • Todo podría resumirse en esta sencilla aclamación: “Aquí estoy, Señor, haz de mi lo que quieras… Escribe Tú  mismo esta página que dejo en blanco en el diario de mi asistencia al encuentro de los jóvenes del mundo en Madrid…”

Pues te ha salido un final perfecto, Vicente. Creo que nuestros jóvenes vicencianos harían muy bien en tenerlo en cuenta, para que este acontecimiento no sea sólo un simple encuentro multitudinario de jóvenes curiosos y folklóricos, ni una exhibición del poderío de la juventud creyente…

Gracias, Luisa. Oremos juntos al Padre, para que así sea.

Buenas tardes, Vicente,

Buenas tardes, Luisa… Seguimos en contacto…

1 comentario

  1. Josico

    Vicente y Luisa tienen razón al decir que no estamos de acuerdo en la sustitución de Benagalbón por la JMJ, porque Bena significa mucho para nosotros. El grupo de amigos de Bena, nos vemos este año separados, porque no sabemos el tiempo que vamos a poder disfrutar juntos. Esperamos que esta nueva aventura de fe, sea gratificante y conmueva nuestras almas, y que el año que viene cojamos con más fuerzas,ganas y alegrías el encuentro-escuela de Benagalbón 2012.

    Unidos en Xto. por SVP.

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Sobre mí

Soy Félix Villafranca, un misionero de la Congregación de la Misión que actualmente reside en Albacete (España).

Bienvenido a mi blog... aquí encontrarás mis reflexiones y experiencias durante más de 50 años como feliz sacerdote.

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