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No todos son iguales

No todos son iguales

No te lo pierdas, Vicente… Acaba de llamarme un joven desde Irlanda. Se llama Brian y me dice que una joven de JMV, María, con la que se encontró en Madrid, en el encuentro de JMJ, le habló de las juventudes vicencianas y de los diálogos virtuales que mantenemos con ellos, de vez en cuando… Quedó fascinado con la idea de poder unirse un día a nuestros diálogos… Lo pensó bien y se dio cuenta de que le vendría genial unirse a nuestras confidencias, porque está estudiando español y la práctica oral es indispensable para el aprendizaje de cualquier idioma… Reía de contento cuando me hablaba, no se podía imaginar que esto fuera posible. Además me dio las gracias por los estupendos consejos que damos a nuestros jóvenes… ¿No te parece esto una bomba de noticia, Vicente?

Calma, calma, Luisa. Pareces sofocada. Sin duda, es una buena noticia y tenías demasiada prisa en compartirla conmigo… Anda, vamos a nuestro rincón de siempre, y hablamos tranquilamente, pero esta vez nos sentamos al sol, que el otoño está ya bien entrado y la sombra no es nada agradable… Cuéntame…

Pues verás: Brian me hablaba emocionado, casi tembloroso, no sólo porque era la primera vez que tenía confidencias con las alturas (así lo llamaba él…), sino porque quería comunicarme algo que le había impresionado recientemente en Irlanda, concretamente en el mundo de los jóvenes… Me habló de un joven deportista, cuyo testimonio de vida le había impresionado. La noticia salió también en la prensa nacional irlandesa… El nombre de ese deportista es Ger Brennan, de veinte y algún años, jugador del equipo nacional de futbol irlandés que ha sido campeón de Irlanda este año. Me citó textualmente algunas frases de la prensa que podemos comentar para nuestra audiencia habitual… ¿Te parece?

Me parece bien, Luisa, y que digas esa comunicación en inglés, en el idioma original en que te lo han comunicado, me parece aún mejor; así damos también la ocasión a nuestros seguidores de España de practicar el inglés, que también lo necesitan…

Pues ahí voy: “Dublin football star Ger Brennan never asks God for help to win the big games, but simply prays for the protection of his teammates” Por si alguno no lo entiende traducimos: “La estrella del futbol de Dublin, Ger Brennan, nunca pide a Dios vencer en los grandes partidos, sino que pide por la protección de los compañeros de equipo”

Que sorpresa y que bonita noticia, Luisa. Incluso algunos de nuestros jóvenes se quedarán flipados, no digamos nada de los mayores: nadie piensa ya que los famosos del deporte recen antes de los grandes eventos deportivos, y menos aún que se interesen más por la integridad de sus compañeros que por el triunfo de su equipo. Sigue, sigue, que esto se pone cada vez más interesante…

Pues sí, Vicente. La información directa continúa: “The all Ireland winner describes his relationship with God throughout his life and how his faith has helped him conquer the world of sport”. Es decir: “El ganador del campeonato nacional del futbol irlandes describe su relación con Dios a lo largo de toda su vida y como su fe le ha ayudado a conquistar el mundo del deporte” Ahí queda eso…

Vamos de sorpresa en sorpresa. Para muchos será algo nuevo eso de que la fe y la relación diaria con Dios tenga algo que ver con el deporte de alta competición. ¡Mira que si alguno de los cracks del deporte estrella de España nos dijese que reza todos los días y que se interesa más por el estado físico de sus compañeros, y de los contrincantes, que por el triunfo de su equipo…! Eso sí que sería un bombazo, Luisa; y cuantas cosas cambiarían en la vida de los famosos y de sus fans, en general, si fuera realmente así…

Espera, espera, Vicente, que todavía hay más. El profesor de este famoso jugador de futbol irlandés dice de él que la ambición de su vida, cuando lo tuvo en sus clases, era “to deepen his relationship with God…” O sea “ahondar en su relación con Dios”. Y el mismo protagonista de esta historia “chocante” en nuestra sociedad, Ger Brennan, añade sin miedos trasnochados: “I just give thanks to God for my own talents and for having so many great people around me”. Es decir, “Simplemente doy gracias a Dios por mis propias habilidades deportivas y por tener tan grandísimos compañeros a mi alrededor”. Hasta ahí llega nuestro joven amigo Ger, consciente de sus limitaciones y de la labor de equipo en el deporte… Eso de que él es el más “grande” “the greatest”, y de que “si no todos quieren a Dios, no es extraño que a él tampoco lo quieran todos…”, como ha dicho alguno de nuestros famosos futbolistas de España, recientemente, nada de nada… ¡Qué diferencia de actitud entre unos y otros, entre los engreídos-endiosados, de cuerpo entero, y los que son conscientes de sus limitaciones y de las habilidades y dones recibidos!

Bien, Luisa, pero eso no llega hasta el fondo de la cuestión. Muchos de nuestros jóvenes de España te dirán que ese tal Ger lo tuvo todo fácil desde el principio; que quizá mamó la fe y la práctica religiosa en su casa, en su ambiente familiar y social..; que eso no sirve de modelo de referencia para nuestros días… ¿No hay nada de su vida que sea más estimulante, más de andar por casa?

No te precipites, Vicente, que la cosa continúa. Brian, en su comunicación, me dice bastante más de este héroe del deporte nacional Irlandés. Entre otras cosas dice precisamente eso, que no lo tuvo nada fácil desde el principio, que hay un acontecimiento clave en su vida que cambió su rumbo y su manera de ver las cosas. Ese acontecimiento marca un antes y un después…

Me tienes en ascuas, Luisa, y seguramente que tienes también en ascuas a muchos de nuestros jóvenes que siguen este coloquio entre nosotros… Dinos, de una vez, lo más interesante…

Pues continúo con la comunicación de Brian: “The football hero´s speech dipped in and out of his early life growing up in the capital and his discovery of religion. He also told his young audience about his life changing volunteering experience at a Colombian orphanage which dramatically shaped his view on life” , texto que podemos traducir libremente así: “la charla de nuestro héroe del futbol nacional fue buceando en el transcurrir de sus primeros años de vida, que se desarrolló en la capital, y como descubrió la religión. También habló a su joven audiencia de como cambió su vida haciendo una experiencia de voluntariado en un orfanato de Colombia. Aquella experiencia transformó su visión de la vida”.

Bueno, Luisa, esto ya es algo nuevo, positivo, que puede acercar su testimonio a lo que nuestros jóvenes esperan. Es precisamente el contacto con la pobreza extrema de un orfanato de Colombia lo que cambia radicalmente su visión y su actitud ante la vida. Eso es precisamente lo nuestro, lo que tantas veces decimos a nuestros jóvenes: el rostro de Dios aparece en el rostro de los pobres con más claridad que en ningún discurso… Y esto nos cambia, vaya que si nos cambia…Esa es mi experiencia personal… Y la tuya también, ¿no, Luisa?

Efectivamente, porque nuestro nuevo amigo Brian continúa con el relato de la experiencia de Ger: “I came back a different person from the trip. I let go of a lot of the non-important things in my life and stopped giving out to my mother for giving me the wrong dinner”. A las claras: “Volvi de aquel viaje como una persona diferente. Y, desde aquel momento, dejé de preocuparme por las cosas que no son importantes en mi vida. Y también dejé de quejarme a mi madre por ponerme comidas que no me gustaban”

Vaya, vaya, Luisa, o sea que Ger comprendió en esa experiencia de voluntariado con los pobres, no solo las cosas que son importantes para la vida, sino también que no cuadra eso de servir a los pobres y quejarse constantemente de la comida que tenemos delante, como hacen habitualmente los niños y jóvenes de nuestra sociedad desarrollada… A ver si cuaja entre los nuestros ese punto de vista: habremos ahorrado un montón de dinero que, metido en una hucha y enviado a su debido tiempo, puede salvar muchas vidas donde nosotros sabemos bien.

Cierto que podemos llegar a esa conclusión práctica, en este coloquio, y no sería poco, Vicente… Pero Brían, en su llamada telefónica, va hacia otros derroteros de análisis, que también nos vienen muy bien a todos, jóvenes y adultos. Porque añade de su propia cosecha: “En el testimonio de este joven compatriota, admirado no solo por sus admirables cualidades futbolísticas, sino también por su sencillez, cercanía y su valentía de creyente, he aprendido que no todos los famosos, ni todos los jóvenes, ni todos los emigrantes, ni todos los políticos, ni todos los que se nos meten entre ceja y ceja…, son iguales. A los famosos les consideramos un viva la vida, a los jóvenes de nuestro tiempo, unos pasotas; a los políticos, el no va más de la corrupción… Así sucesivamente. Y así no se llega a ninguna parte…”, dice Brian en su lenguaje titubeante… Y creo que tiene razón…

Pues, sí, Luisa, esa es también una buena reflexión para nuestros jóvenes y para nuestros seguidores, en general, sobre todo en este tiempo de turbulencias políticas y de crisis económicas agudas… En todos los sectores de la sociedad, incluso entre los famosos, los pudientes económicamente, hasta entre los políticos, hay buena gente que se toma en serio el sentido de su vida, que se preocupa por alcanzar una sociedad más justa… Y ante la injusticia, la corrupción, las cosas que se pueden hacer mejor, lo que cuadra es empujar a los responsables de estas situaciones límite a hacer las cosas mejor, no la crítica despiadada y desbocada… Y esto debemos hacerlo no con palabras huecas, vacías de credibilidad, sino con nuestro testimonio chispeante de vida, como acaba de transmitirnos Brian, tomando como referencia a Ger, el campeonísimo del futbol nacional irlandés…

Me parece perfecta tu conclusión, Vicente, y creo que puede ser una buena actitud de cara a las próximas elecciones que se avecinan. ¿Te parece que en nuestro próximo diálogo hablemos de las elecciones del 20-N?

Estupendo. Me avisas cuando te cae bien. Cuanto antes mejor…

Buenas noches, Vicente.

Buenas noches, Luisa

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Sobre mí

Soy Félix Villafranca, un misionero de la Congregación de la Misión que actualmente reside en Albacete (España).

Bienvenido a mi blog... aquí encontrarás mis reflexiones y experiencias durante más de 50 años como feliz sacerdote.

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